Enfermedades del tracto urinario

Tu gato no puede decirte que se encuentra mal,
así que tendrás que estar siempre atento
para detectar cualquier problema de salud que pueda
presentarse. Uno de estos problemas es la Enfermedad del Tracto
Urinario Inferior Felino (conocida por sus siglas inglesas
FLUTD). Entre los síntomas más frecuentes de
los gatos con FLUTD están:
- Dolor al orinar. Esfuerzos, quejidos o cualquier otro
signo evidente de molestia.
- Cambios en el comportamiento. Orinar con más
frecuencia (generalmente poca cantidad) o hacerlo fuera
de su bandeja.
- Sangre en la orina. Aparece como manchas rosadas
en la bandeja de arena.
Si observas alguno de estos síntomas, no
dudes en llevar a tu gato al veterinario. El
FLUTD puede ser doloroso y, si no se trata, puede
incluso llegar a poner en riesgo la vida del animal si se
forman cálculos que obstruyan el flujo se
orina.
Volver a poner en forma a tu gato.
Intenta no preocuparte ya que, en la mayoría de los
casos, el FLUTD puede tratarse fácilmente. Pero, si
observas alguno de los síntomas anteriores, acude a tu
veterinario y coméntaselo. Tu
veterinario tendrá que realizar algunas
pruebas con la orina de tu gato, así que
probablemente te pida que lleves a la consulta una
muestra recién recogida. Una vez diagnosticada la
enfermedad, podrá prescribirte el tratamiento
adecuado que, dependiendo del diagnóstico, puede
incluir antibióticos, y seguramente también un
cambio de dieta.
Un alimento especial puede marcar la diferencia.
Probablemente tu veterinario te recomiende que
cambies el alimento de tu gato por una dieta especialmente
formulada para su
recuperación. Existen alimentos
específicos diseñados para aliviar los
problemas de urinarios y renales,como Hill's Prescription
Feline c/d Multicare y Hill's Prescription Diet Feline k/d,
ambos formulados para gatos adultos. Un alimento
especializado puede marcar una verdadera diferencia en la
velocidad con la que tu gato se recupera, así que
consulta con tu veterinario qué dieta te recomienda.
Aumentar el consumo de agua.
Una de las cosas más importante que
puedes hacer para reducir el riesgo de FLUTD es hacer que
tu gato beba más. Aquí te damos algunos
trucos para conseguirlo:
- Deja varios cuencos con agua en distintos lugares de la
casa.
- Utiliza cuencos grandes. Los bigotes de los gatos son muy
sensibles y a algunos no les gusta beber de recipientes en
los que sus bigotes rozen los bordes.
- Llena los cuencos hasta el borde. A los gatos les fascina
su propio reflejo en el agua. Cuando lo ven muchas
veces beben más.
- Asegúrate de que el sabor del agua que bebe
no cambia. Puedes pensar que instalar un
filtro de agua nuevo es una gran idea, pero
quizás tu gato no opine lo mismo. Los gatos
tienen un sentido del gusto muy desarrollado, y pueden dejar
de beber si notan cualquier cambio en el sabor del
agua. Tenlo también en cuenta si vas a cambiarte
de casa.
- Intenta que tu gato no beba del inodoro, ya que los
productos usados para limpiarlo podrían causarle
alteraciones digestivas.