Un buen cuidado de salud empieza en casa

Tú eres tan importante para la salud de tu gatito
como tu veterinario
El chequeo rutinario de la salud de tu gatito empieza en
casa. Como también sucede con los seres humanos,
prevenir es mucho mejor que curar. Además, como no hay
mejor conocedor de un gatito que su propio amo, tú eres
la persona idónea para convertirte en los 'ojos' y los
'oídos' del veterinario.
Hay que empezar los buenos hábitos lo antes
posible
Es muy importante que acostumbres a tu gatito a que te deje
que lo cojas para poder mirarle bien por todos lados. Esto lo
hará todo más sencillo. A continuación una
lista de cosas que deberías vigilar continuamente:
¿Está engordando?
No debes permitir que tu gatito acumule kilos de más.
Por otro lado, si está demasiado delgado
podría estar enfermo. El veterinario debería
llevar un registro detallado del peso y desarrollo de tu
gatito. Si tú quieres llevarlo también, puedes
descargarte el Gráfico de Crecimiento
Hill's y usarlo para trazar la curva de crecimiento de tu
gatito.
Además, si estás preocupado por el peso de tu
gatito, acude al veterinario.
¿Parece sano el pelaje de tu gatito?
El pelo de tu gatito debería ser brillante.
Cuando lo mires debes buscar descamaciones o calvas.
¿Tiene pulgas o hay
indicios de deposiciones de pulga? Si tiene el pelo ralo o
parece apagado, podría ser un síntoma de
deficiencia nutricional o de alguna enfermedad. Consulta con el
veterinario si tienes la menor
preocupación al respecto.
Examina bien sus ojos y orejas
Míra bien los ojos de tu gatito. ¿Tienen
alguna secreción? ¿Los tiene enrojecidos?
También debes bajarle con mucho cuidado los
párpados inferiores para comprobar que tienen el
interior de color rosa pálido.
Ahora mira bien sus orejas. Deberían estar limpias y
rosadas, y no deberían tener suciedad o oler de
manera fuerte y desagradable. Comprueba que no tengan cera,
especialmente cera oscura, ya que esto podría indicar
que tiene parásitos o una infección de
oído. A la mínima preocupación que tengas
sobre el estado de los ojos u oidos de tu gatito,
deberías acudir al veterinario.
Examina bien sus dientes y encías
Ábrele la boca con mucho cuidado. ¿Tiene las
encías rosadas? ¿Parecen sanas? ¿Tienen
depósitos de sarro (están amarillos o marrones)?
¿Le huele mal el aliento?
Los problemas dentales en los gatos
son bastante comunes. Muchos pueden evitarse si te acostumbras
a cepillarle los dientes unas tres veces a la semana.
Puedes comprar pasta de dientes con sabor a carne o a pescado
en cualquier tienda de animales y también en consultas
veterinarias. En cuanto al cepillo basta con uno para
niños... Eso sí, asegúrate de no ponerlo
junto al resto de cepillos de la familia. Otra opción es
compar un cepillo especial para gatos en tu consulta
veterinaria.
Cuando tu gatito se convierta en adulto, es posible que el
veterinario te recomiende que le des alimento Hill's Science Plan Feline Oral Care o Prescription Diet t/d. Está
comprobado que estos alimentos reduce las posibilidades de que
tu gato desarrolle placa, sarro o manchas en los dientes.
Inspecciona sus uñas y las almohadillas de sus patas
¿Tiene cortes o grietas? ¿Necesitas hacerle la
'manicura'?
¿Cómo debería estar? Probablemente, lo
más importante de chequear del estado de salud de tu
gatito en casa es aprender qué es lo 'normal'. Por
ejemplo, ¿tiene alguna hinchazón o algún
bulto extraño? Y ante cualquier
preocupación debes acudir inmediatamente al
veterinario.