Todo lo que necesitas saber sobre la esterilización
Lo mejor que puedes hacer por tu gato es esterilizarlo
A menos que quieras que tu gatito tenga descendencia, lo mejor que puedes hacer para ayudarle a disfrutar de la vida es esterilizarlo. ¿Para qué? Pues para que no tengas que preocuparte por embarazos no deseados si es una hembra, ni por desagradables conductas sexuales, como esparcir orina para marcar territorio o maullar, si es un macho. Además, esterilizándolo evitarás que se marche a buscar pareja; en definitiva, será más leal y más cariñoso y habrá menos posibilidades de que se escape. Y, por supuesto, se reducirá mucho el riesgo de que lo atropelle un coche o se pelee con otros gatos.
Además, la esterilización tiene otros beneficios para la salud. Por ejemplo, menos producción de hormonas es mejor para proteger a tu gatito de ciertas infecciones del útero e incluso de cáncer. Además, los gatos esterilizados suelen vivir más tiempo.
La mayoría de los veterinarios recomiendan que la operación se realice entre los cuatro y los seis primeros meses. Si necesitas saber más sobre esta intervención, consulta con tu veterinario.
Qué debes esperar
La esterilización es una intervención sencilla y además tu veterinario la habrá realizado decenas de veces. Es normal que estés nervioso e incluso que te sientas un poco culpable, pero ten claro que es lo mejor que puedes hacer por tu gatito.
Probablemente tu veterinario te dirá que no le des de comer la noche anterior a la operación. Esto es porque es necesario anestesia general. Contacta a tu veterinario para que te ayude a preparar ese día.
Tanto si es macho como si es hembra, antes de la operación, el veterinario tendrá que afeitarle una pequeña zona de pelo. Así que no te asustes si descubres una calva después de la operación. En general, el procedimiento es sencillo, tanto si estás castrando a un macho (quitándole los testículos) como esterilizando a una hembra (quitándole el útero y los ovarios). En ambos casos sólo hay que hacer una pequeña incisión, así que no te preocupes; las complicaciones son muy escasas.
La buena noticia es que seguramente te llevarás a tu gatito a casa ese mismo día. Es normal que duerma un buen rato hasta que se pase el efecto de la anestesia. Probablemente al día siguiente esté tan enérgico como siempre, pero es conveniente que esté tranquilo unos días para que las heridas cicatricen. En el caso de las hembras es necesario dar algunos puntos de sutura (en los machos no suele ser necesario) que normalmente se quitan entre 7 y 10 días después de la operación.
Después de la esterilización
El cambio hormonal que experimentará tu gatito después de la esterilización ralentizará levemente su metabolismo, haciendo que pueda ganar algo de peso. Pero no es obligatorio que tu gato gane peso, simplemente basta con que te asegures de que toma el alimento adecuado y en la cantidad correcta. Además, los problemas del tracto urinario, comunes en todos los gatos, son más probables después de la esterilización. Es conveniente que después de la esterilización de tu gato, te plantees cambiarlo a un tipo de alimento adecuado para gatos esterilizados, como por ejemplo Hill’s Science Plan NeuteredCat. Este alimento contiene los niveles correctos de energía y la combinación adecuada de vitaminas y minerales, y además poca sal; así evitarás muchos problemas de salud. Si tienes dudas o preguntas sobre su alimentación no dudes en acudir al veterinario.