¿Es el suyo un perro quisquilloso?
¿Le da a su perro el alimento más nutritivo y
sabroso y sólo lo huele y lo lame? ¿Cuando llega
la hora de comer, no come? ¡Al parecer tiene un
perro quisquilloso! Puede pensar que su perro quiere o necesita
más variedad en su dieta. En realidad comerá
felizmente el mismo alimento cada día del resto de su
vida a condición de que sea nutritivo y sabroso.
Recuerde que su perro es un descendiente de cazadores
oportunistas que estaban acostumbrados a comer lo que
podían y cuando podían. Malos hábitos A
menudo el problema de ser quisquilloso con el alimento no
está causado por la conducta de los perros sino por la
nuestra. Dar a su perro restos de alimento de su mesa o
demasiadas golosinas puede volverlo quisquilloso. Su perro
aprenderá a no comer de su cuenco esperando obtener un
alimento más atractivo que el que ya tiene. Por lo
tanto, absténgase de dar a su perro alimento de su mesa
y reduzca la cantidad de golosinas. Si cuando su perro era
más joven, intentó darle varios alimentos
diferentes para ver cuál de ellos prefería, es
posible que le haya dado la impresión de que puede
esperar a obtener algo mejor. Si abre varias latas de alimento
e intenta persuadir a su perro de comer algo en cada comida, su
perro le tiene adiestrado a usted. La manera más eficaz
de corregir esta conducta es ayudar a su perro a entender que
no hay opciones. Déjele alimento durante media hora y si
no se la come, retírela. Cuando sea hora de darle su
siguiente alimento, déjesela y vuelva a retirarla en
media hora. Después de un día o dos su perro
puede empezar a olisquear buscando golosinas. No se rinda y
siga su programa. Su perro no se está muriendo de
hambre. Si tiene hambre, comerá. Posiblemente tenga que
aguantar sus quejas pero esta técnica es muy eficaz para
que su perro deje de ser quisquilloso. Un cambio gradual Si
está cambiando la dieta de su perro, debe hacerlo
gradualmente. Empiece añadiendo una pequeña
cantidad del nuevo alimento a su alimento habitual, y luego
aumente gradualmente la cantidad de alimento nuevo mientras
reduce la proporción del alimento anterior. Esto le
será muy útil para acostumbrar a su perro al
nuevo alimento y evitar la huelga de hambre. Si
está cambiando de alimento húmedo a seco, intente
añadir un poco de agua caliente al alimento seco. No
deje alimento húmedo fuera durante demasiado tiempo
porque puede estropearse especialmente si hace calor. Si su
perro se vuelve muy quisquilloso de repente, sin haber mostrado
este tipo de conducta antes, es posible que tenga algún
problema de salud. Observe si tiene vómitos, diarrea,
apatía o pierde peso y no dude en llevar a su perro al
veterinario si cree que está enfermo.