Viajar con tu perro
Viajar con tu perro puede ser una experiencia gratificante y
divertida si haces los preparativos adecuados. Sin embargo, un
viaje mal planificado puede acabar siendo un mal trago tanto
para tu perro como para ti.
Una vez hayas decidido que tu perro te va a acompañar
en tu viaje, lo primero que deberías hacer es comprarle
un collar o placa identificativa donde figuren todos sus datos,
y asegurarte de que siempre la lleva puesta; aunque el
microchip (obligatorio en muchas Comunidades Autónomas)
es el método de identificación más seguro.
Antes de viajar, también sería útil que
aprendiera algunas órdenes básicas, para que se
porte bien durante el trayecto. Y, por supuesto, hay que tener
un plan de viaje bien diseñado: saber qué llevar
y dónde alojarse, ya que no todos los hoteles admiten
perros.
Viajar en coche
El coche es el medio de transporte más habitual y
normalmente también el mejor, ya que los perros
están acostumbrados a montar en él para ir al
parque o al veterinario. Sin embargo, lo cierto es que algunos
perros pueden pasarlo mal cuando viajan en coche, así
que hay que intentar que esta experiencia resulte lo más
divertida posible para ellos. Una de las cosas que puedes hacer
es cambiar el destino de sus viajes. Por ejemplo, si tu perro
solamente monta en coche para ir al veterinario, puede que lo
haya asociado a experiencias negativas. Así que
llévalo en coche al parque, a la playa o a la tienda
donde le compras los juguetes, y empezará a buscarte
él mismo para que le lleves de viaje.
Si aún así sigue poniéndose nervioso y
es incapaz de permanecer calmado cuando viaja en coche,
quizá sería mejor que no realizases viajes muy
largos con él y, si no te queda más remedio que
hacerlo, que consultes con tu veterinario sobre la
posibilidad de utilizar alguno de los medicamentos disponibles
para controlar la ansiedad. Si tu perro soporta bien los viajes
largos, recuerda que, como las personas, ellos también
necesitan estirar las piernas y descansar, así que debes
planear tu viaje con paradas cada 3-5 horas. Cada perro es
diferente así que, si sabes que el tuyo es incapaz de
mantenerse quieto más de dos horas, puede que tengas que
parar con más frecuencia.
Qué llevarse
Aquí tienes una pequeña lista de cosas que
podrías necesitar llevar en el viaje:
· La correa
· Su cama o cesta/caseta
· Premios
· Un juguete
· Su manta o cama
· Bolsas de basura
· Medicamentos
· Un kit de primeros auxilios
· Su historial médico
· Sus certificados veterinarios
· Sus cosas de aseo y peluquería
También sería recomendable que hicieses una
lista con varias clínicas veterinarias dentro de tu ruta
de viaje, por si tu perro necesitase asistencia veterinaria en
algún momento.
Viajar en avión
En general, viajar en avión con perros no es lo
más aconsejable. Algunas líneas aéreas
permiten, si el perro es lo suficientemente pequeño, que
viaje en cabina en un trasportín bajo el asiento
delantero. Los perros más grandes, sin embargo, no
tienen tanta suerte y tienen que viajar en la bodega.
Alojamiento en hoteles
Buscar y reservar un hotel con antelación es esencial
cuando se viaja con un perro. Hoy en día muchos hoteles
admiten perros y algunos incluso ofrecen ciertos servicios para
ellos. Infórmate bien de si tu hotel admite perros y de
cuánto te costaría alojarte con él antes
de emprender el viaje.
Alojamiento en casas rurales
Al igual que los hoteles, también hay muchas casas
rurales que no tienen ningún problema en admitir
animales, pero consúltalo antes de viajar, ¡no
vaya a ser que te lleves una sorpresa al llegar a tu
destino!
Camping
Una vez más, no todos los campings admiten perros,
así que asegúrate de comprobarlo antes de hacer
tu reserva. Pasar las vacaciones de acampada es una manera
excelente de disfrutar del aire libre con tu perro, así
que si encuentra un camping donde admiten animales,
¡aprovéchalo!