Cepillar a tu cachorro
Cepillar a tu cachorro creará un vínculo
entre vosotros
Todos los
cachorros deben ser cepillados diariamente, y no sólo
para mejorar el aspecto de su piel y pelo. Cepillarle
diariamente es una manera estupenda para que tu cachorro se
acostumbre a que le cojas, así como para afianzar el
vínculo entre vosotros dos. Además te hará
conocer bien su cuerpo, lo cual es muy útil para
detectar
problemas de salud que pueden surgir durante los primeros
meses de su vida.
Acostúmbrate a cepillarlo
Debes cepillar a tu cachorro cada día, sea cual
sea la longitud de su pelo. No tiene por qué convertirse
en una obligación; a la mayoría de los perros les
gusta que les cepillen y les mimen, sobre todo cuando se
acostumbran a ello desde pequeños.
Utiliza un cepillo especial para tu cachorro y al principio
lleva a cabo sesiones de aseo cortas, lo justo para repasar
todo su cuerpo, para después ir alargándolas
gradualmente. Cuando hayas conseguido que se esté quieto
durante un rato, para y recompénsale con algo, como por
ejemplo un paseo, un juego o una comida. Esto hará que
tu cachorro entienda que si se queda quieto consigue
recompensas, lo cual hará que la sesión de
cepillado diaria sea un placer para ambos.
Utiliza una mesa: Si de vez en cuando le subes a una
mesa para cepillarle, tu cachorro se acostumbrará a
ello. Esto te será de gran utilidad cuando visites al
veterinario o al peluquero canino.
Áreas sensibles: La cabeza de tu cachorro es
muy sensible, así que debes ser especialmente cuidadoso
cuando le cepilles en esta zona. Y si descubres cualquier tipo
de secreción anormal en ojos u orejas, consulta a tu
veterinario.
Si tu cachorro empieza a retorcerse, sujétale
firmemente con las dos manos hasta que pare. Habla con
él y elógiale cuando se quede quieto.
Poniéndole guapo
Es posible que de vez en cuando quieras 'cortarle las
puntas' a tu cachorro, especialmente el pelo alrededor de ojos,
orejas y patas. Seguramente lo puedes hacer tú mismo
pero si, para tener mejor aspecto, la raza de tu cachorro
precisa cuidados especiales o peinados complicados, consulta a
un profesional de la peluquería canina.
Uñas: Debes cortarle las uñas con
regularidad para evitar desgarros y roturas dolorosas.
También es algo que puedes hacer tú mismo. Pero
si no te sientes capaz será mejor que se lo pidas al
veterinario o al peluquero canino.
Si decides hacerlo tú mismo, ten cuidado de no
cortárselas demasiado cortas. La parte superior de sus
uñas es muy sensible y podrían sangrar y dolerle
mucho.
La hora del baño
Hay casi tantos champús y productos de baño
para perros como los hay para los humanos, y son mucho mejores
para la piel de los perros que los nuestros. Así que
debes elegir el tipo de champú más indicado para
el pelo de tu cachorro. A los perros de pelo largo se les suele
enredar y ensuciar antes, así que hay que
bañarlos más a menudo. Por cierto, cuando
bañes a tu cachorro ten mucho cuidado de que no le entre
jabón en los ojos.
Baño seguro: Es mejor comprar una alfombrilla
antideslizante para ponerla en el suelo de la bañera,
así tu cachorro tendrá menos posibilidades de
resbalarse y se sentirá más seguro durante el
baño.
¿Debería ir a un peluquero canino?
En líneas generales, la mayoría de perros son
fáciles de asear. Es una experiencia agradable que te
une con tu cachorro y te hace pasar más tiempo con
él.
Pero si tu cachorro va a ser un adulto de pelo largo,
necesitará más cuidados. En este caso es mejor
que lo haga un peluquero canino. Obviamente querrás que
sea alguien que sepa tratar bien a tu cachorro:
infórmate de su experiencia como peluquero y pregunta a
dueños de perros con los que haya trabajado.
Si estás interesado en encontrar un buen peluquero
canino, el que mejor te puede aconsejar es tu propio
veterinario.