Mantener a tu cachorro sano
Un cachorro con una salud de hierro
Tú eres la persona más indicada para ocuparte
de que tu cachorro rebose salud y vitalidad. Porque no
sólo eres quien se ocupa de cuidarle día a
día, también eres quien mejor le conoce. Esto te
convierte en 'el espía' del veterinario entre una visita
y la siguiente.
El cuidado de boca y dientes
Los problemas dentales son bastante frecuentes en los
perros, así que una de las mejores cosas que puedes
hacer por él es habituarle al cepillado de dientes desde
cachorro. En tu veterinario puedes adquirir cepillos y pasta de
dientes especiales para perros (esta última es muy
importante). No debes utilizar tu pasta de dientes, por un lado
porque a tu perro no le gustará el sabor (seguro que
prefiere la carne a la menta), y por otro lado porque produce
demasiada espuma.
Si detectas 'aliento de perro' en tu cachorro o
encías sangrantes, díselo al veterinario.
La etapa 'mordedora' de la adolescencia es diferente a la de
la dentición, porque ocurre cuando el cachorro ya ha
perdido los dientes de leche. Los cachorros adolescentes tienen
una necesidad incontrolable de morderlo todo. Hay diversas
teorías sobre por qué lo hacen, pero sea cual sea
la correcta, si quieres conservar tus zapatillas favoritas,
dale a tu cachorro cosas que sí pueda morder.
El cuidado de los oídos
Debes limpiar el interior de los oídos de tu cachorro
al menos una vez por semana. Usa una bolita de algodón
distinta para cada uno. No es conveniente usar bastoncillos
porque podrías dañarle. Fíjate en que sus
orejas no tengan exceso de cera, ni secreciones y que no huelan
mal.
Si sospechas que tu cachorro puede tener problemas de
oído, como infecciones, úlceras o
parásitos, no dudes en llevarlo al veterinario.
Cómo reconocer a un cachorro saludable
Un cachorro sano tiene los ojos brillantes, el pelaje
brillante y está lleno de energía.
Recuerda que él no puede decirte que se siente mal,
así que te toca a ti adivinarlo. Signos externos
preocupantes son la pérdida brusca de apetito, cambios
de humor, pérdida o aumento rápido de peso,
bultos o hinchazones, vómitos, diarrea y cualquier
problema en ojos u oídos. Confía en tus instintos
y consulta a tu veterinario si tienes cualquier duda.
Estrés canino
Puede que no sea lo mismo que una enfermedad
'física', pero si tu cachorro muestra signos de
estrés, también deberías preocuparte.
Es normal que el cachorro lloriquee durante las primeras
noches que pase en tu hogar.
Una vez transcurrida esta fase inicial, existen otros
factores que pueden estresar a tu cachorro. El estrés
por la separación del amo, por ejemplo, es bastante
común. Una vez más, dale mucho amor para
tranquilizarle. Pero si el problema continúa o parece
más grave, consulta con tu veterinario.
Prevenir es mejor que curar
Tu cachorro debería haber recibido sus primeras
vacunas antes de llegar a ti, y el criador o el refugio
deberían darte un certificado que lo probara. Lo mejor
que puedes hacer por la salud de tu cachorro es seguir a
rajatabla el calendario de vacunaciones. También es
importante desparasitarlo y someterlo a un control de pulgas a
menudo.
Y, por supuesto, no debes olvidar el papel que
desempeña el ejercicio físico y la
alimentación en la salud. Los alimentos Hill's Science
Plan Puppy Formula están especialmente formulados para
cubrir las necesidades nutricionales de los cachorros y darles
un buen comienzo en la vida.