Encontrar y elegir a un cachorro
Buscando al cachorro perfecto
Llevar un nuevo cachorro a casa puede ser muy emocionante
para ti y para tu familia. Los perros son excelentes
compañeros y grandes amigos, y tener uno suele ser una
experiencia gratificante. Pero tener un perro exige tiempo,
paciencia y mucho trabajo duro. Debes responsabilizarte de
criarlo sano y de que aprenda a comportarse bien. Así
que si estás preparado para este compromiso, te
ayudaremos a encontrar al cachorro adecuado.
¿Alguna raza en particular?

Es posible que
tengas claro qué perro quieres. Pero si tienes dudas
sobre cuál se adapta mejor a tus necesidades, es mejor
que lo estudies bien porque hay más de 400 razas entre
las que elegir.
Internet: Es un buen sitio para empezar a buscar; en
la Red encontrarás infinidad de Webs dedicadas a razas
concretas de perros. En algunas de ellas hay tests que te
pueden ser de gran utilidad para encontrar la que mejor se
adapta a tus necesidades. También puedes consultar a
gente que tenga un ejemplar de la raza deseada. Aunque en este
tema quien mejor puede aconsejarte es tu veterinario; algunos
de ellos incluso ofrecen consultas gratuitas acerca de la
compra. El veterinario te informará sobre los rasgos
hereditarios de ciertas razas, y también te
indicará los informes médicos que deberías
reclamarle al criador. Recuerda que cuanto más sepas
sobre la raza elegida, mejor podrás cuidar a tu
cachorro.
Haz las preguntas adecuadas: Tu veterinario te
dirá qué debes preguntarle al criador, qué
pruebas deberías reclamar, y si éstas son
adecuadas para su raza:
- En las razas grandes se deben hacer pruebas de displasia;
es un chequeo de cadera en el que cuanto más baja sea
la puntuación, mejor estarán las caderas.
- Algunas razas, como por ejemplo Collies, Labradores y
Setters Irlandeses necesitan tests oculares
específicos.
- Otras razas precisan análisis de sangre
específicos, por ejemplo los Dobermanns para la
Enfermedad de Willebrand.
Para ayudarte a decidir: Si tienes niños, es
mejor elegir una raza sociable y de buen carácter. Si
adoras el campo y la montaña, debes elegir una raza
activa que se adapte a tu ritmo de vida. Al contrario, si te
gusta la tranquilidad o si tienes un jardín
pequeño, será mejor que elijas un tipo de perro
al que le guste quedarse tranquilo junto a tu sillón.
También es importante que tengas claro el tamaño
que va a alcanzar de adulto tu cachorro. Ahora te cabe en casa,
pero ¿y cuando crezca? Además debes tener claro
que hay razas que necesitan más cuidados que otras. Por
ejemplo, las razas de pelaje largo necesitan aseo y cepillado
diario, y los revoltosos, como los Dálmatas, necesitan
hacer mucho ejercicio.
Dónde encontrar a tu cachorro
Sea cual sea la raza que tienes en mente, hay muchos sitios
donde puedes empezar a buscar. La sección de
clasificados del periódico, refugios y perreras, amigos,
familia, criadores, todos valen. Pero si buscas un perro con
pedigree, debes buscar en tiendas especializadas y entre los
buenos criadores.
Con el criador: Debes ver a la madre y a toda su
camada. Pregunta también si puedes ver al padre
(semental). No debes apresurarte en la primera visita;
tómatelo con calma, haz las preguntas pertinentes e
incluso toma notas. Pide las pruebas específicas
para cada raza. Pregunta con qué los alimentan,
cuándo fueron desparasitados por última vez y si
ya han recibido la visita del veterinario. Fíjate en el
carácter de la madre, y no elijas un cachorro nervioso,
ya que podría indicar una mala socialización.
Tampoco te prendes del más pequeño y delgado de
la camada sólo porque te dé pena. Fíjate
bien en dónde y cómo se está criando la
camada, ya que podría ser un indicativo de cómo
van a ser de mayores. Por ejemplo, si te llevan a un cobertizo
alejado de la casa, desconfía porque es posible que los
cachorros no hayan tenido aún ningún contacto con
humanos. Las primeras 16 semanas son cruciales para el
desarrollo del cachorro, tanto para su socialización
como para el desarrollo del comportamiento. Un cachorro privado
de los olores y sonidos de la vida cotidiana podría ser
problemático en un futuro.
¿Prefieres una raza cruzada? Si es lo que
buscas, lo mejor es que empieces visitando los refugios de
animales y la perrera municipal. Pero debes saber que todos los
refugios reputados quieren estar seguros de que los perros van
a vivir en un entorno adecuado, así que es posible que
algún empleado visite tu casa antes de darte el
perro.
¿Perro o perra?
Ya has decidido la raza, ahora te toca decidir si quieres un
macho o una hembra. La mayoría de hembras suelen ser
más tranquilas y menos dominantes que los machos. Eso
sí, recuerda que un par de veces al año
entrarán en celo y por motivos evidentes, durante estos
periodos tienen que estar separadas de los machos.
Algunos machos tienen mayor tendencia a comportarse de
manera agresiva o dominante con otros perros o personas, aunque
algunas hembras también pueden desarrollar esta
conducta. Algunas veces, los machos se escapan de casa para
buscar a una hembra en celo. Esa conducta generalmente se puede
corregir con un buen adiestramiento, pero en algunos casos es
necesaria la castración.
Si recoges a tu cachorro de un refugio para animales o una
perrera, es posible que te hagan firmar un documento mediante
el cual te comprometas a esterilizar a tu perro para evitar
camadas no deseadas en el futuro.
¿Qué edad debería tener tu cachorro?
Si se separa a cachorro de su madre y su camada demasiado
pronto podría perderse algunas fases esenciales del
desarrollo de su conducta y emociones. En términos
generales, lo ideal es que lo compres cuando tenga entre siete
y nueve semanas de vida. Pero no debes 'presentarlo en
sociedad' hasta que hasta que no pasen siete días
después de su segunda vacunación, cuando tenga
unas 13 semanas. En esta etapa deberías
presentarlo poco a poco a la gente y a otros perros, y
también ayudarle a acostumbrarse al
tráfico. Si quieres saber más sobre este tema,
lee nuestro artículo sobre socialización.
Recuerda: Venga de donde venga tu cachorro, lo primero que
debes hacer es visitar al veterinario para comprobar su estado
de salud. Y además, adquirir un perro no es una mera
compra, también tiene una carga emocional. Un poco de
investigación y algo de sensatez serán buenas
para ambos en un futuro.