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Gatos y bebés

¿Cómo reaccionará su gato ante la aparición del recién nacido en casa y cómo puede asegurar que el gato y el bebé se lleven bien? La veterinaria y especialista en conducta de los gatos Francesca Riccomini ofrece sus consejos sobre cómo preparar a su felino para la llegada del bebé.

Para muchos dueños, su gato representa a un miembro más de la familia y como tal tiene el mismo acceso a todos los recursos que ofrece su casa. Para los felinos, esto incluye la atención humana que a menudo goza de demasiada demanda cuando alguien está en casa. Entonces, ¿cómo pueden llevarse el gato y el bebé?

El centro de la atención

A menudo a las mascotas se les cría e incluso se les mima de manera que se convierten en el "bebé" de la familia. Esto es aceptable si está acorde con el temperamento del gato y todos los implicados, pero cuando llega un bebé de verdad en la familia pueden aparecer problemas.
Estos pueden ser graves si el gato es maduro y ha tenido poca experiencia, o sólo la experiencia negativa con bebés y niños pequeños, especialmente durante el importante período de socialización de los gatitos entre dos y siete semanas de edad.

Muchos de nosotros adquirimos a nuestros gatos cuando esta fase hace tiempo que ha pasado o no tenemos la oportunidad de presentar gatitos a niños pequeños. Aunque no es imposible compensar esta falta de experiencias tempranas en las etapas posteriores de la vida, es mejor hacer planes y preparaciones con mucha antelación al nacimiento del bebé.

Reacciones diferentes de gatos diferentes

Cómo reaccionará un gato concreto a la llegada del bebé dependerá de la genética (raza y familia, y también especie), personalidad y experiencia. A veces hay que admitir que todo esto no predispone al individuo a coexistir de una manera armónica y segura con bebés y niños pequeños.

Algunos dueños después de un análisis detallado de todos los aspectos deciden que no pueden asumir la responsabilidad de tener a cierta mascota cuando tienen niños y por ello encuentran para su gato una buena casa, más adecuada para sus necesidades.

Por desgracia, la decisión de renunciar a una mascota no siempre está tan bien considerada, y las agresiones a niños o el marcaje con orina (que puede verse estimulado por la llegada del bebé si el gato no ha sido preparado para ella) no son razones infrecuentes para que los gatos acaben necesitando ayuda. No siempre resulta posible evitar estos tristes resultados con acciones preventivas pero a menudo pueden ser evitados con una cuidadosa reflexión y una planificación anticipada.

Vivir en armonía

Para asegurar la mejor oportunidad de que los miembros de su aumentada familia estén felices juntos, es necesario tener en cuenta dos aspectos: el entorno y la mascota. Su gato necesita tener su propia cama, platos para alimento y agua, juguetes, bandeja sanitaria, etc. Aunque todo esto debe estar situado en algún lugar conveniente para todos los humanos de la casa, también debe ser el lugar correcto para el gato - la bandeja sanitaria debe estar situado en un lugar apartado, lejos de la comida y de las zonas más transitadas como la cocina y el pasillo; el poste de rascado debe estar cerca de la puerta de entrada o del lugar que el gato ya haya escogido para marcar su territorio rascando.

Si es posible, escoja algún lugar elevado donde el gato pueda comer o descansar o un área que pueda ser separada con una cancela de seguridad para bebés. Esto al menos le proporcionará al gato la posibilidad de escaparse del niño cuando éste empiece a caminar. Si los lugares donde están actualmente la cama y la bandeja sanitaria de su gato, lo mismo que otros requerimientos van a resultar poco prácticos o inconvenientes cuando llegue el bebé, Usted debe realizar los cambios ahora. Es importante introducir estos cambios gradualmente, especialmente si su gato es mayor.

Un escondite

Recuerde que el método que los felinos prefieren para afrontar algo inquietante que pueda representar una amenaza potencial es esconderse, preferentemente en un lugar alto, oscuro y apartado desde donde tengan una buena vista para poder evaluar la situación en condiciones de seguridad.

Estos santuarios pueden crearse fácilmente poniendo las cajas de cartón de lado, o las camas iglú, encima de muebles o estanterías resistentes. Crea varios refugios de este tipo en diferentes zonas de su casa, sobre todo allí donde pasará el tiempo con su bebé, y estimule su uso por el gato poniendo dentro sus mantitas favoritas o golosinas. Prohibido entrar

A menudo para el bebé se escoge una habitación a la que el gato antes tenía acceso libre. Es recomendable prevenirlo debidamente antes de que el bebé realmente ocupe la habitación. Para reducir la reacción adversa al cambio y prevenir la "frustración de barrera", esparza Feliway sobre la puerta cerrada y su marco o frótelos con "toallitas faciales". No olvide que los gatos que viven en casa estarán más afectados por los mínimos cambios en su entorno, territorio y modo de vida que los que tienen acceso al exterior.

Cambios en el territorio

El sistema olfativo de los felinos es muy sensible y el olor constituye un importante medio de comunicación para un gato doméstico. Por ello, cualquier alteración del perfil de olores en el territorio del gato puede tener un gran impacto y causar una verdadera angustia a la mascota. Muy a menudo esto no se admite pero explica por qué los objetos para el bebé adquiridos antes de su nacimiento a menudo se convierten en un objetivo en el cual el gato orina, ya que de esta manera el gato intenta tranquilizarse "marcando" los objetos con su propio olor. También puede resultar útil aplicar preparados de feromonas a los objetos para el bebé, tales como cochecitos, cunas y sillas altas. ¡Por esta razón vale la pena obtener de amigos y familiares tantos objetos cotidianos para bebés como le sea posible para que su gato pueda conocer con antelación la amplia gama de olores, a menudo intensos, con la que se encontrará más tarde!

Estos olores pueden resultar mínimos para nosotros con nuestro débil olfato, pero pueden representar una gran invasión estresante para un gato. Si trae las cosas a casa de una manera gradual y controlada, esto no solamente reducirá cualquier calidad negativa asociada a ellas permitiendo a su gato adaptarse a su presencia lentamente, pero también le ayudará a crear oportunidades para condicionar las asociaciones positivas, por ejemplo, ofreciendo al gato alimento sabroso o disfrutando de su juego favorito la primera vez que llegue algún objeto. Alabar, jugar, comer

Vale la pena recordar la "regla" esencial de no calmar nunca la ansiedad o el miedo de una mascota, ya que esto solamente empeorará la situación. Sin embargo, potencie la conducta relajada de su gato frente a cualquier estresante potencial alabándolo, acariciándolo, jugando con él o dándole alimento.

El oído de un gato, al igual que su olfato, es mucho mejor que el nuestro, por lo que sería útil reproducir, inicialmente a bajo volumen, las grabaciones de ruidos de un bebé - llantos, gorjeos, chillidos, etc. También en este caso premie la conducta deseada y aumente el volumen gradualmente sólo cuando su gato indique que puede aguantarlo. Los primeros encuentros

Por supuesto es muy útil procurar que bebés y niños pequeños visiten su casa, pero escójalos con cuidado. La experiencia puede resultar abrumadora para los gatos si tienen que enfrentarse a los niños que insisten en perseguirlos. Siempre controle estos encuentros y asegúrese de que el trato de la mascota sea amable y apropiado.

No debe permitir que los niños intenten coger un gato si no son lo suficientemente fuertes para aguantarlo cómodamente. Siempre hay que mostrarles cómo deben soportar todo el peso de la mascota con una mano debajo de su trasero de manera que nunca pueda quedarse colgada de las patas delanteras. Recuerde asimismo que algunos niños concienzudos, cuando se les dice que no dejen caer a un gatito o un gato pequeño, sin darse cuenta aprietan demasiado fuerte de manera que sus buenas intenciones hacen el mismo daño al animal que las de un niño rudo y poco compasivo.

Es mejor limitarse a una interacción sin tocar a la mascota, por ejemplo, jugar con juguetes de caña de pescar, pelotas o la luz de una linterna contra la pared, estar sentado tranquilamente junto al gato o quizás acariciarlo suavemente o cepillarlo si al gato en cuestión no le parece demasiado molesto. También en este caso, hacer que esta experiencia resulte agradable alabándolo o dándole una golosina puede ayudar a consolidar en el gato las asociaciones positivas con la presencia de pequeños humanos.

Cambios graduales

Si su relación con su gato ha sido muy cercana, puede resultar difícil encontrar tiempo para mantener el mismo grado de afecto cuando llegue el niño. Por lo tanto sería sensato y amable respecto a su gato diluir la intensidad emocional entre vosotros con suficiente antelación.
Anticípese a su nuevo horario y establezca para su gato una rutina diferente, que Usted esté suficientemente seguro de poder mantener en el futuro. Introduzca los cambios gradualmente para minimizar el impacto. Si su gato está acostumbrado a tener su completa atención durante mucho tiempo, retírela primero durante períodos cortos con la mayor antelación posible a la llegada del bebé.

Puede alargar gradualmente los períodos de retirada con una pauta en la que se tenga en cuenta la capacidad de aguante de su gato. Incentive el tiempo de juego estructurado o de aseo que sean convenientes para su nuevo horario y para las necesidades de su gato, pero si el gato parece irritado o estresado, no le imponga su atención ya que sólo se irritará más y puede incluso arremeter contra Usted.

Problemas de conducta

Si su gato anteriormente ha tenido problemas de conducta con los que Usted ya "se ha conformado", es hora de solucionarlos porque es probable que sólo empeoren con la agitación y la alteración provocadas por el bebé.

Cuando nazca el bebé, intente dejar tiempo para el gato y mantenga las rutinas establecidas. La previsibilidad es muy importante para los felinos. Si simplemente está demasiado ocupado para satisfacer tanto las demandas del niño como las del gato, piense en invitar a amigos o familiares que su gato conozca para proporcionarle sesiones individuales de juegos o cepillado.

Si el gato intenta escaparse de sus niños, nunca procure impedírselo. La fuga es una reacción felina natural a cualquier cosa extraña. Si intenta retenerlo, le causará estrés y el miedo podría traducirse en agresión si el gato cree que está atrapado y ha perdido control de la situación.

Llevar al bebé a casa

La primera vez que lleve a su bebé a casa es especialmente importante. Si ha realizado las preparaciones descritas arriba, es de esperar que el gato no sea demasiado reacio al recién nacido. Sin embargo, enchufar los difusores de Feliway en diferentes puntos de la casa, en especial en las zonas asociadas al bebé, debería ayudar a proporcionarle al gato más confianza. También puede conquistar al gato ofreciéndole su alimento favorito que no le da normalmente.

Algunos gatos se preocupan más por los niños cuando se mueven que cuando son bebés. Un niño que gatea o empieza a caminar puede coger al gato por sorpresa y sus chillidos y llantos pueden espantar a un felino. Proporcionar lugares de refugio para el gato es incluso más importante en esta etapa.

Finalmente, los niños nunca deberían criarse, incluso sin querer, de manera que vean a las mascotas como juguetes. Desde el principio hay que enseñarles a respetar al gato, a tratarlo y manipularlo de manera apropiada y correcta porque, al fin y al cabo, crecer en una familia con una mascota equilibrada conlleva muchos beneficios y placeres. Ref: Feline Advisory Board - www.fabcats.org

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