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Mudarse de casa con un gato

Si hay algo más estresante que mudarse de casa, es mudarse de casa con un gato. Sin embargo, con una buena planificación todo debería ir sobre ruedas. Los gatos desarrollan fuertes vínculos con su entorno por lo que las mudanzas resultan bastante estresantes para ellos. Una buena planificación con el tiempo necesario te permitirá garantizar un cambio de casa sin contratiempos. ¡Al fin y al cabo, también es estresante para ti y tener un problema menos del que preocuparte no te vendrá mal! 

El día de la mudanza

  • Antes de que llegue el furgón de mudanza, es recomendable que dejes a tu gato encerrado en una habitación para alejarle de todo el trajín y el movimiento de muebles y personas. Un dormitorio puede ser un lugar ideal. 
  • Mete también en esa habitación todas sus cosas: el transportín, la cama del gato, el comedero y el bebedero y la bandeja de arena, y asegúrate de que la puerta y las ventanas están cerradas. 
  • Pon una nota en la puerta para que el personal de la mudanza y todos tus familiares sepan que hay que mantenerla cerrada. 
  • Cuando todas las habitaciones de la casa ya estén vacías, llega el momento de vaciar el dormitorio donde ha estado encerrado el gato. Antes de retirar los muebles, mete el gato en el transportín y colócalo en el coche de manera segura para el viaje a su nueva casa. Sigue los consejos que te damos abajo para transportar a tu gato.  
  • Los muebles del dormitorio deberían ser los primeros en instalarse en la nueva casa.
  • Coloca un difusor de feromonas faciales felinas sintéticas (Feliway, disponible en clínicas veterinarias) en un enchufe situado a nivel del suelo en la nueva habitación donde encerrarás temporalmente a tu gato. Cuando la habitación esté preparada, deja a tu gato dentro con su cama, su comedero y bebedero y su bandeja de arena. La puerta debe permanecer cerrada para aislarle del jaleo del resto de la casa y un miembro de familia puede quedarse un rato con él en la habitación mientras el gato la explora. 
  • Ofrece a tu gato un poco de alimento.
  • Cuando la descarga de muebles haya finalizado, puedes dejar que el gato salga a investigar el resto de la casa, habitación por habitación. 
  • Es importante permanecer lo más tranquilo posible para mostrarle al gato que su nuevo entorno es seguro. 
  • Asegúrate de que todas las puertas externas y las ventanas están cerradas.
  • Ten cuidado con permitir que tu gato tenga acceso no vigilado a la cocina o a la despensa ya que los gatos cuando están nerviosos o estresados con frecuencia intentan buscar refugio en espacios estrechos entre los electrodomésticos. 
  • Si tienes un gato especialmente nervioso, puede ser recomendable dejarlo en una residencia para gatos un día antes de la mudanza y recogerlo el día después cuando ya te hayas instalado en la nueva casa. 

Cómo transportar a tu gato

  • Si tu gato se pone nervioso al viajar, puedes consultar con tu veterinario antes del viaje, puede que te recomiende algún calmante suave para ayudarle a soportar mejor el trayecto. 
  • Dale de comer como siempre pero asegúrate de que su última comida sea como mínimo tres horas antes del viaje. 
  • Transporta a tu gato en un lugar seguro, por ejemplo una cesta o un transportín especialmente diseñados para transportar animales. 
  • Pulveriza en el interior del transportín feromonas faciales felinas sintéticas (Feliway, Ceva) media hora antes de meter al gato dentro. 
  • Coloca el transportín en un asiento bien sujeto con el cinturón de seguridad, en el espacio que queda detrás de los asientos delanteros o inmovilizado sobre los asientos de atrás de manera que no pueda desplazarse. 
  • No transportes a tu gato en el furgón de la mudanza o en el maletero del coche.
  • Si es un viaje largo, quizá tengas que hacer alguna parada para darle agua o para que pueda usar la bandeja de arena, aunque a la mayoría de los gatos no les interesará. 
  • Si hace un día caluroso, asegúrate de que tu coche está bien ventilado y nunca dejes al gato dentro de un coche recalentado cuando pares para descansar.
Cómo ayudar a tu gato a instalarse en su nuevo hogar
  • Mantén a tu gato dentro de casa durante al menos dos semanas para que se acostumbre al nuevo entorno. 
  • Dale comidas pequeñas y frecuentes.
  • Mantén las mismas rutinas que seguías en tu anterior casa para que tenga la máxima sensación de continuidad y familiaridad. 
  • Ayuda a tu gato a sentirse seguro en su nueva casa difundiendo su olor por toda la casa. Coge un paño de algodón suave (o usa unos guantes finos de algodón) y frota suavemente a tu gato alrededor de las mejillas y la cabeza para recoger el olor secretado por las glándulas faciales. Frota después el paño o los guantes por distintos rincones de la casa (puertas, paredes y muebles) a la altura del gato. Esto ayudará a que se familiarizarse con su territorio lo más rápidamente posible. Repite este proceso a diario hasta que veas que su gato empieza a dejar de frotarse contra los objetos. 
  • Sigue utilizando el difusor de feromonas sintéticas y mueve el dispositivo por toda la casa, habitación por habitación.
  • Hay que tener especial cuidado con los gatos que viven permanentemente dentro de casa ya que un entorno nuevo puede resultar potencialmente inquietante.
Cómo dejar que tu gato empiece a salir al exterior
  • No dejes salir al gato al exterior durante las primeras dos semanas: durante este tiempo estará todavía familiarizándose con su nueva casa. 
  • Asegúrate de que tu gato está perfectamente identificado con una medalla con tu nombre, dirección y número de teléfono de contacto. 
  • Lo ideal es, además, que tu gato tenga microchip. Esta es la manera más segura de asegurarte de que te localizan si se pierde. Si ya lleva el microchip, acuérdate de informar a tu veterinario del cambio de dirección y de número de teléfono. 
  • Asegúrate de que las vacunas de su gato están en orden antes de dejarlo salir al exterior. 
  • Si está acostumbrado a llevar collar, puede ser útil que empieces paseándolo por el jardín con una correa. 
  • No lo fuerces a salir, deja que sea él el que decida si quiere explorar el exterior o no. 
  • Al principio, mantén siempre la puerta abierta de manera que pueda entrar en casa rápidamente si algo le asusta. 
  • Los gatos más aventureros y exploradores generalmente se adaptan bien, los gatos más tímidos pueden tardar un tiempo en adaptarse a su nuevo territorio y será necesario acompañarlos al exterior hasta que se sientan más seguros.

Cambios en el modo de vida

Los gatos que viven exclusivamente dentro de casa requieren un esfuerzo adicional por parte de sus dueños para estimularlos a hacer ejercicio y evitar el aburrimiento. Entre las cosas que puedes hacer para mejorar el entorno de un gato que vive dentro de casa están: 

  • Esconder comida seca por en distintos puntos de la casa para proporcionarle la oportunidad de descubrirla por casualidad y "cazarla".
  • Proporcionarle muchos lugares altos a los que pueda subirse y postes para rascar por los que pueda trepar. 
  • Sesiones de juego regulares como mínimo una vez al día.

Algunas veces los dueños tienen la suerte de mudarse a una casa en la que pueden dejar que su gato salga al exterior por primera vez. La transición del interior al exterior, si se realiza cuidadosamente, contribuirá al bienestar emocional del gato y le permitirá llevar una vida más natural. Sigue las recomendaciones que damos arriba para dejar salir al exterior al gato, pero ten en cuenta que en este caso el proceso deberá ser más gradual. Muchos gatos que salen al exterior por primera vez prefieren hacerlo sólo cuando su dueño está allí porque su presencia les da confianza.

Mudarse a una casa más pequeña

Si tienes varios gatos, ya se habrán acostumbrado a repartirse el espacio disponible en tu casa anterior. La mudanza a una casa más pequeña puede causar cierta tensión entre ellos. Limita los problemas derivados del menor espacio de la nueva casa proporcionándoles suficientes recursos, como:

  • Camas
  • Bandejas de arena
  • Rascadores
  • Comederos
  • Bebederos
  • Plataformas altas para descansar (armarios, estanterías)
  • Lugares apartados para esconderse (debajo de la cama, en el fondo del armario)

Muchos piensan que las mudanzas son una de las experiencias más estresantes de la vida. Si ayudas a tu gato a instalarse tranquilamente y con los mínimos problemas, la armonía de la nueva casa puede establecerse un poco más rápido. Ref: Feline Advisory Board - www.fabcats.org

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