[ ↓ skip to navigation ↓ ]

El perro y el bebé

Con una correcta preparación, la convivencia del perro y el nuevo bebé no debería plantear problemas en absoluto. Por supuesto, traer al mundo a un nuevo bebé siempre es un momento apasionante, pero a veces un perro no compartirá su entusiasmo. Todo cambia Su vida cambiará tan pronto traiga a su nuevo bebé a casa e inevitablemente la vida que lleva su perro también deberá cambiar.

El perro estará acostumbrado a tener toda su atención, y aunque usted no lo haga conscientemente, ahora se concentrará en su bebé. Algunos perros se adaptan rápidamente y asumen el papel de protector y guardián, otros reaccionan más lentamente y necesitan un poco de ayuda para sentirse cómodos en la nueva situación familiar. Una de las posibles fuentes de problemas es el lugar donde duerme el perro.

Si duerme en la cama con usted, prepárele otro lugar acogedor para dormir. Encuentre alguna cosa que le recuerde a usted y déjela en este nuevo lugar para que el perro se sienta feliz y seguro. A veces el cambio requiere varias semanas pero sea persistente. Al final su perro será feliz con su nueva cama.

Familiaridad y satisfacción

La rutina de paseos de su perro probablemente cambiará, por lo que puede resultar útil llevar el cochecito de paseo antes de que llegue el bebé para que el perro se acostumbre a él. También es una buena idea cambiar el ritmo de sus paseos para que corresponda al que usted supone que tendrá paseando con el bebé.

Es una buena idea dejar que su perro entre en la habitación del bebé antes del feliz evento para acostumbrarse a todos los olores y las cosas del bebé, especialmente si el perro solía pasar mucho tiempo en esta habitación. La presentación del bebé al perro debe ser tranquila. Tenga al perro con la correa y permítale husmear un poco y simplemente quedarse sentado al lado del bebé. Si el perro se comporta bien, hay que premiarlo con alabanzas.

Si se comporta mal, por ejemplo gruñe o tira de la correa, es necesario regañarlo. Tensando la correa, hágalo sentarse hasta que no se calme, así sabrá rápidamente cuál es su lugar. Nunca deje al perro solo con el bebé y siga observando su conducta hasta que no esté seguro de que se ha empezado a sentir cómodo. Los bebés requieren una gran adaptación por parte de todos, incluyendo a sus mascotas. Con un poco de ayuda, incluso un perro celoso se adaptará y seguirá siendo un compañero bueno y sociable.

[ ↑ skip to content ↑ ]