[ ↓ skip to navigation ↓ ]

El calor del verano

El calor y la luz del verano nos dan un respiro y nos animan después del largo invierno, pero muchas mascotas necesitan algunos cuidados especiales cuando llega el calor, para poder disfrutar de él de forma segura.

Quemaduras solares

Cualquier área de la piel con poco pelo corre el riesgo de quemarse. Pero no esperes que tu perro se retire del sol por sí mismo, la mayoría no busca la sombra ni siquiera cuando se están achicharrando. No es raro que los perros se quemen la nariz y, si la piel está dañada, el riesgo de quemadura es aún mayor.

Los perros de pelo blanco, las razas de pelo corto y los perros con el pelo recién cortado son más susceptibles a las quemaduras solares. Por eso lo mejor es que se queden dentro de casa durante las horas de mayor insolación. Si tienen que salir se puede utilizar una crema solar con un alto factor de protección, una que sea apropiada para niños, para protegerles las orejas de los daños que podría producirle el sol.

Cualquier perro puede sufrir un golpe de calor, pero los que son muy jóvenes o muy mayores, y las razas de hocico corto son más susceptibles. El golpe de calor se manifiesta con un jadeo excesivo, que puede derivar en un colapso, y requiere atención veterinaria urgente. Para prevenirlo, asegúrate de que haya suficiente sombra en el jardín o el patio e intenta no hacer demasiado ejercicio con tu perro cuando hace calor.

Agua siempre disponible

Es algo que siempre se advierte, pero nunca está de más repetirlo: tu perro debe tener siempre agua fresca y limpia a su disposición, y mucho más en esta época del año. En cuanto a la comida, el alimento enlatado puede estropearse más rápidamente con las altas temperaturas y, si queda algo en el comedero, puede atraer a moscas e insectos, así que puede que prefiera optar por el alimento seco en esta época del año.

Vigila con atención el peso de tu perro. Con las buenas temperaturas algunos perros pasan más tiempo fuera de casa paseándose y jugando, y podrían necesitar algo más de alimento. Sin embargo cuando realmente hace calor, la mayoría se vuelven muy inactivos, se mueven poco, y por lo tanto necesitan comer menos.

Disfrutar del verano

¡En los largos días de verano los perros siempre quieren salir a jugar fuera! Por suerte, hay muchas maneras de disfrutar con tu perro de esta época.

Nadar.

A muchos perros les encanta el agua y nadar es una buena manera de ejercitar el corazón. Playas y lagos son lugares estupendos para que tu perro juegue, rebusque y nade. Sólo tienes que asegurarte de que no hay cuestas u otros obstáculos que le impidan salir fácilmente del agua.

Sin embargo, hay algunos perros a los que les da miedo el agua, o que sólo se atreven a caminar por la orilla. Así que, si ves que duda o que no se siente seguro, no le fuerces a meterse en el agua. Pero si comienza a pegar saltos y se tira de cabeza en cuanto ve el agua, déjalo que disfrute de la experiencia. Únicamente asegúrate de observarlo y comprobar que no se rasca las orejas o sacude mucho la cabeza después de darse un chapuzón, pueden ser señales de una infección de oídos. Si nada en una piscina deberás, además, aclararle bien cada vez que salga del agua para eliminar el cloro y luego secarle completamente.

Excursiones - Si a tu perro le gusta caminar, el verano es una buena época para hacer excursiones con él. Sólo ten en cuenta que los paseos largos por terrenos accidentados pueden cansarle, así que intenta empezar con paseos cortos al principio y aumentar las caminatas gradualmente. Recuerda parar para descansar y darle agua con frecuencia. En el mercado existen bebederos pequeños y plegables que puedes llevar encima para dar de beber a tu perro durante las excursiones.

Independientemente de si tu perro sale al campo con mucha frecuencia o si sólo hace pequeñas excursiones de vez en cuando, los siguientes consejos te ayudarán a garantizar su seguridad:

  • Ten siempre disponible agua fresca para que beba y asegúrate de parar en lugares con sombra donde pueda echarse a descansar y estar fresco.
  • Comprueba sus patas a menudo ya que el alquitrán y la arena pueden quedarse incrustados entre las almohadillas.
  • Si tienes jardín con césped, no utilices pesticidas si tu perro sale a jugar al jardín.
  • Asegúrate de que tu perro está adecuadamente identificado, por si se pierde.
[ ↑ skip to content ↑ ]