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Cuando la costumbre de morder se vuelve destructiva

Los perros utilizan su boca de una manera muy semejante a como nosotros utilizamos nuestras manos: como herramientas para explorar. Esto significa que examinan todo lo que les parece interesante mordisqueándolo y royéndolo. Sin embargo, en algunos perros esta costumbre de mordisquear puede llegar a volverse destructiva y suponer un problema.

¿Por qué mordisquean?

La mayoría de cachorros mordisquean cuando les están saliendo los dientes. Una vez se hacen mayores, los perros pueden roer objetos como juego, por aburrimiento o simplemente por su instinto de morder. La costumbre de morderlo todo puede darse también en perros que sufren ansiedad por separación.

Determinar la causa por la que tu perro mordisquea es crucial para poner fin a esta conducta. Si tu perro muerde diferentes objetos independientemente de si estás o no en casa, probablemente lo haga por aburrimiento. También puede que necesite más juegos, ejercicio y actividad física para consumir parte de la energía que le sobra. Darle juguetes apropiados que pueda morder sin peligro puede ayudarte a que deje esta costumbre tan destructiva.

Problemas de dentición

Si tienes un cachorro al que le están saliendo los dientes, no acabarás con su necesidad de mordisquearlo todo hasta que crezca. No obstante, siempre que sea posible, procura que dirija sus mordiscos hacia objetos apropiados. Puedes hacer golosinas heladas en moldes para polos o dejar algunos de sus juguetes en la nevera antes de dárselos. Esto no sólo le proporcionará un juguete apropiado con el que ensañarse, sino que también le calmará las encías.

Algunos perros mordisquean como resultado de un trastorno de ansiedad por separación. Pueden morder o destrozar cosas con las patas en un intento de escaparse del sitio donde los han dejado. También pueden roer objetos como reacción nerviosa ante la ausencia de su dueño. Esta causa de mordisqueo probablemente es la más difícil de tratar porque ocurre cuando el propietario no está presente y requiere de una intervención para tratar la ansiedad. Los especialistas en comportamiento canino utilizan técnicas de socialización, desensibilización y otras técnicas de modificación conductual para tratar la ansiedad por separación.

El momento lo es todo

El único momento en el que puedes instruir eficazmente sobre la costumbre de morder de tu perro es cuando le sorprendes en el acto. Si encuentras una zapatilla mordisqueada una hora después de que tu perro lo haya hecho, no intentes castigarle, ya que no será capaz de asociar el castigo con el hecho de haber mordido ese objeto. Aunque pueda parecer que pone cara de "culpable" cuando le regañas y agitas la zapatilla delante de su hocico, lo único que hace es adoptar una conducta sumisa ante un dueño que le grita, pero no sabe por qué. Si encuentras a tu perro in fraganti mordisqueando un objeto que no debe, páralo dándole una orden verbal o haciendo un ruido fuerte, pero nunca le pegues. Cuando reaccione y deje de morder lo que no debe, dale su juguete favorito para que lo muerda. Y cuando empiece a mordisquearlo, felicítalo como cuando hace algo bien. De esta manera le ayudarás a redirigir su necesidad de morder hacia los objetos apropiados.

En la mayoría de las ocasiones haciendo este cambio hacia objetos adecuados la costumbre de mordisquear se puede controlar, pero hay que elegir bien los juguetes que el perro tendrá “permiso” para morder. No utilices nunca nada que se parezca a algo que no quieres que muerda. Si le ofreces zapatos o ropa vieja como juguetes, no será capaz de entender la diferencia entre éstos y las prendas que no debe morder. También hay productos en el mercado que pueden aplicarse sobre las cosas de casa que queremos que el perro no muerda. Estos productos tienen un sabor o un olor que no les gusta, pero son inofensivos para los perros. Como siempre, si tienes dudas, consulta siempre a tu veterinario para que te proporcione más información y consejos útiles.

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