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Consejos para cada época del año

Peligros estacionales: cómo proteger a tu cachorro

placeholder Durante su primer año de vida, tu cachorro pasará por infinidad de experiencias. Algunas, la mayoría, serán placenteras, otras no tanto. Por ello hemos confeccionado una lista con los puntos negros del calendario canino, para que puedas prestarles especial atención, y también algunos consejos por si tu cachorro tuviera alguna mala experiencia.

Navidad: una época no muy feliz para un cachorro

Desgraciadamente, Navidad es probablemente la peor época para llevar a tu cachorro a casa. Un cachorro necesita mucha atención, sobre todo al llegar, y un ambiente estable. En Navidad hay demasiado ajetreo para su gusto. Además, necesita que le des de comer siempre a sus horas, que le adiestres, tiempo para relajarse, y todo esto es virtualmente imposible durante las navidades. Pero si aún así estás dispuesto a llevarte a tu cachorro a casa en esta época del año, estos son algunos de los peligros que le acechan:

  • Puertas que se quedan abiertas y gente entrando y saliendo, que pueden dejar que se escape

  • Tu cachorro estará pasando constantemente entre las piernas de mucha gente, y podría ser objeto de pisadas o de heridas más graves

  • El adiestramiento en casa será complicado, las rutinas serán interrumpidas por las continuas fiestas, causándoos tanto a tu cachorro como a ti un estrés innecesario. Además, a mediados del invierno las condiciones para el adiestramiento no son las mejores

  • Debes tener cuidado con los peligros adicionales para su seguridad: adornos navideños, regalos, lazos, papel de envolver y también con los juguetes de los niños. A los cachorros les encantan los objetos brillantes y podría terminar tragándose uno, y esto podría tener consecuencias fatales.

  • Ten un cuidado especial con las decoraciones del árbol de Navidad hechas de chocolate. Tendrás la tentación de darle una golosina a tu nuevo cachorro, pero el chocolate no es bueno para los perros, y en exceso puede ser incluso venenoso

  • Lo mismo sucede con muchos delicatessen que se ponen en la mesa o se encuentran en un armario de cocina que se haya dejado abierto. No querrás que se te arruine el día de fiesta porque a tu cachorro le duela el estómago

  • Tu cachorro podría atragantarse con los huesos de pavo, se le pueden clavar en la boca o incluso romperse y causarle daños en el esófago o en el estómago. No dejes nunca las sobras a su alcance.

  • También podría peligrar vuestro vínculo. Si quieres que tu cachorro no desarrolle malos hábitos, necesita empezar la vida con buen pie.

  • Las actividades navideñas te impedirán supervisar atentamente la interacción entre tu cachorro y los niños. Si tu cachorro se siente enfermo, está asustado o herido hay bastantes posibilidades de que termine mordiendo a un niño.

Fuegos artificiales: el horror para tu cachorro

Cuando tu cachorro (o cualquier otra mascota) escucha el ruido, las explosiones y los fogonazos de los fuegos artificiales, experimenta altas dosis de estrés y se vuelve impredecible. No entiende lo que está sucediendo y se asusta. Además, en nuestros días, hay fuegos artificiales cada dos por tres. Para ayudar a tu cachorro a soportar mejor esta situación sigue estas instrucciones:

  • Créale un pequeño refugio y llénalo de mantitas para que pueda esconderse. Debe estar lo más lejos posible de los fuegos artificiales y debes habérselo enseñado algunos días antes; puedes darle de comer allí, por ejemplo, o dejarle que se quede allí un rato con un juguete o algo para morder. También debes asegurarte de que sea accesible por la noche

  • Sácale a pasear antes de que empiece todo. También puedes darle de comer más o menos una hora antes, así estará adormilado

  • La música a un volumen moderado puede tapar muchos ruidos, pero si ves que le estresa aún más, apágala

  • No trates de tranquilizarle acariciándole si parece estresado. Se lo tomaría como una recompensa y podría llegar a pensar que debe asustarse más a menudo. Así que no dejes que se de cuenta de que estás preocupado por él

  • Si no se va a su refugio, distráele con un juego o con un poco de adiestramiento, pero no le fuerces

  • Enciende la tele en una habitación resguardada y quédate con él; la compañía de la familia le reconfortará

  • Si quiere esconderse en una esquina o tras un mueble, déjale que lo haga

  • Por si huye, asegúrate de que lleva collar y chapa identificativa, el microchip también será muy útil en estos casos

  • En caso de que tu cachorro tenga un ataque de pánico, asegúrate de que no haya cerca zonas peligrosas como puertas de cristal o fuegos.

Si sabes de antemano que tu perro va a pasarlo mal, pídele consejo a tu veterinario sobre las feromonas tranquilizantes para perros, que se comercializan en un aparato que las libera en el ambiente. Puedes conectarlo un par de semanas antes en la habitación donde tu cachorro pase más tiempo. También existen CDs con sonidos de fuegos artificiales pregrabados. Puedes hacer que tu cachorro lo escuche de vez en cuando para que esté preparado para 'la traca final' de las fiestas.

Pascua

En Pascua hay mucho chocolate por todos lados. Seguramente te sentirás tentado de compartirlo con tu cachorro. Pero ni se te ocurra hacerlo. Por mucho que te mire con ojos lastimeros, resístete; unas pocas onzas de chocolate negro podrían matar a un perro pequeño. También el chocolate con leche que llevan muchos huevos de Pascua es letal para ellos. Si no quieres "hacerle la pascua" a tu cachorro, dale sus golosinas de siempre y reserva los huevos de chocolate para ti y para tu familia.

Ayúdale a pasar un buen verano

A todos nos gustar pasar más tiempo fuera de casa cuando hace buen tiempo. Pero el verano puede ser peligroso para tu cachorro, y como él no es consciente del peligro que corre, va a necesitar tu ayuda.

Tomar el sol: Seguro que a tu cachorro le encanta tomar el sol, pero debes impedir que se caliente en exceso y que se queme. Durante las horas más calurosas asegúrate de que se queda en la sombra, o incluso mejor, que se quede dentro de casa. Si tienes jardín, tampoco dejes que pase mucho tiempo en la zona usada como invernadero; mientras dure el calor debe tener siempre disponible una zona fresca y con sombra.

Los perros blancos de pelo corto y orejas y nariz pálidas son más proclives a sufrir quemaduras. En este caso, acude al veterinario para que te recomiende los protectores solares adecuados. Te aconsejará que utilices uno que no sea tóxico porque los perros instintivamente lamen todo lo que les ponen sobre la piel. Además, si descubres heridas o lesiones que no te son familiares en la piel de tu cachorro, llévalo cuanto antes al veterinario. Podría ser cáncer de piel, y es mejor tratarlo cuanto antes, ya que hay más posibilidades de curación.

Paseos veraniegos: Cuando pasees con tu cachorro durante un día caluroso, lleva siempre agua y un cuenco. Para frecuentemente y dale agua para que se refresque. Los perros pueden sufrir un colapso por calor si pasan demasiado tiempo expuestos a un calor extremo. Si esto ocurriese, tendrás que reaccionar con rapidez porque podría entrar en coma. Si piensas que tu cachorro puede haber sufrido un colapso por calor (los síntomas son jadeos acompañados de babeos excesivos), báñalo en agua fría, envuélvelo en una toalla húmeda y llama inmediatamente al veterinario.

Refrescos: Cuando hace calor, tu cachorro pierde más cantidad de líquidos a través del jadeo, así que necesitará beber más agua de lo habitual. Asegúrate de que tenga siempre agua en su cuenco y ponle si acaso otro más fuera de la cocina. Pero recuerda que el agua se evapora más rápidamente cuando hace calor, por lo que debes revisarla y mantener el cuenco siempre lleno.  En cuanto a la comida, retira siempre el alimento que no se coma para que no acudan insectos y para que no se eche a perder por culpa del calor.

Parásitos: Durante los meses veraniegos hay gran profusión de parásitos, así que debes revisarle la piel a menudo para buscar pulgas y garrapatas. No olvides revisar también su cama. Tu veterinario podrá recomendarte los mejores productos preventivos.

Heridas de verano: Como seguramente saldrás a pasear más a menudo, deberás revisar a tu perro con más frecuencia en busca de posibles heridas o cortes que podrían infectarse si no las detectamos a tiempo. También se le pueden meter briznas de hierba o espigas en las orejas y entre las almohadillas de las patas. En algunas ocasiones pueden incluso clavarse en su piel y desplazarse causando infecciones. También se le pueden incrustar piedrecitas en las almohadillas de las patas. Si no las extraes pueden ser problemáticas. Consulta a tu veterinario si es necesario. Unos minutos extra de aseo diarios pueden ser de gran utilidad para descubrir cualquier pequeña herida.

Picaduras: Los cachorros juguetones encuentran irresistibles a los insectos de todas las formas y tamaños, y se los meten en la boca en cuanto los pillan. Si alguno le muerde o le pica en la boca o en la garganta, o sospechas que pueda ser alérgico a los aguijones, llévalo urgentemente al veterinario.

Intoxicaciones: Seguramente tu cachorro pasará mucho tiempo resguardándose del sol en garajes o cobertizos, y quién sabe dónde va a meter el hocico. Así que asegúrate de que todos los productos químicos estén fuera de su alcance, y no le dejes salir si estás fumigando las plantas, o el césped o has usado algún insecticida.

Si sospechas que tu cachorro puede haberse intoxicado, llévalo inmediatamente al veterinario. Debes llevar también el envase de la sustancia que creas que ha tomado. Será de gran utilidad para que el veterinario pueda encontrar el antídoto adecuado.

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