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No olvides el ejercicio

Cada gato tiene un grado de movilidad diferente, y unos gatos responderán a j/d más rápido que otros. No obstante, el hecho de que tu gato tenga rigidez articular no implica que debas dejar de jugar con él y de animarle a hacer ejercicio. De hecho el ejercicio suave resulta muy beneficioso, tanto para que conserve la movilidad de sus articulaciones como para que se mantenga en su peso ideal.

Sí al ejercicio, pero sin excesos

Animar a tu gato a que haga un ejercicio moderado mediante sesiones de juego es una manera excelente no sólo de mantenerle alerta y de estimularle mentalmente, sino también de ayudarle a fortalecer los músculos sin que las articulaciones soporten mucho estrés. Además, las sesiones de juego ayudarán a reforzar el vínculo que os une, ¡y además son divertidas!

Acaríciale

¿Qué puede ser más calmante y relajante para un gato con dolor articular que un suave masaje? Coloca un cojín en el suelo para ti y deja que tu gato se siente sobre tu regazo para que puedas masajearle suavemente mientras, por ejemplo, ves la televisión. Si necesitas más pruebas de que esta técnica funciona, sólo tienes que escuchar como ronronea.

Una buena cama

La comodidad es importante para cualquier animal civilizado, ¡incluyendo las personas! Y es incluso más importante en el caso de gatos con rigidez articular.

SABER MÁS

Échale una mano

Igual que las personas con problemas articulares agradecen que se les eche una mano de vez en cuando, a tu gato también le gustará que le prestes más atención y le ayudes a subir y bajar de la cama, o quizás que le cojas cuando se enfrente con los empinados escalones de la cocina.

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