Los gatos, igual que los humanos, pueden tener alergias, pero también saben ocultar los problemas médicos a sus propietarios, por lo que los primeros signos pueden pasar desapercibidos fácilmente. Comprender los distintos tipos de alergias que pueden desarrollar los gatos es una parte importante para poder detectarlas a tiempo. Cuanto antes averigües cuál es el problema, antes podrás iniciar el tratamiento y tu gato encontrará el alivio que tanto necesitaba.

Las alergias en gatos suelen dividirse en tres categorías: alergias a las pulgas, ambientales y alimentarias. Pero, por supuesto, no es tan sencillo como parece. Al igual que nosotros, algunos gatos pueden tener múltiples alergias que afectan a distintos sistemas del organismo. En este artículo veremos los tipos de alergias, sus signos clínicos, cómo se diagnostican y las opciones de tratamiento.

Signos clínicos de las alergias en gatos

Los signos clínicos de las alergias en gatos pueden variar enormemente en función de la causa de la alergia. Por ejemplo, una alergia al polen puede causar los signos respiratorios del asma, mientras que una alergia a las pulgas provocará picores intensos. Los tres principales sistemas afectados son la piel, el tracto digestivo y las vías respiratorias. Veámoslos de uno en uno.

Signos cutáneos en gatos alérgicos

Los distintos tipos de alergias pueden provocar síntomas relacionados con la piel, como picores intensos. Puede que notes que tu gato se rasca más de lo habitual, pero los gatos pueden ser bastante diferentes a los perros en lo que se refiere a los picores. Muy a menudo, los gatos con picor se acicalan excesivamente, utilizando el lamido como principal medio para calmar el picor. También puedes ver que se muerden el pelo y la piel o que se frotan la cara y el cuerpo más de lo normal contra los postes de las puertas y los muebles. Muchas veces, el picor dará lugar a zonas visibles de irritación cutánea y podrás observar:

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  • Pérdida de pelo

  • Rojeces

  • Erupciones cutáneas

  • Costras

  • Cualquier signo de irritación cutánea

Signos gastrointestinales en gatos alérgicos

Estos signos suelen estar causados por reacciones adversas al alimento, incluidas las alergias alimentarias. Como puedes imaginar, los principales síntomas gastrointestinales de los gatos alérgicos son los vómitos y la diarrea. Sin embargo, como hemos indicado, los gatos son buenos a la hora de ocultar los problemas y prefieren salir al exterior para hacer sus necesidades. Así que, a menos que tu gato utilice un arenero o esté tan afectado que pierda el control en casa, es posible que no notes estos signos en absoluto. Teniendo esto en cuenta, verás por qué a veces el primer signo de un trastorno gastrointestinal debido a una alergia es una pérdida de peso inexplicable, aunque tu gato coma bien. Si tu gato tiene dolor abdominal debido a una alergia alimentaria, es muy posible que deje de comer.

Resumen de los síntomas gastrointestinales:

  • Diarrea

  • Vómitos

  • Pérdida de peso

  • Pérdida de apetito

  • Flatulencias o exceso de gases

Signos respiratorios en gatos alérgicos

Los alérgenos más comunes que provocan síntomas respiratorios son el tabaquismo pasivo, el polen, los productos químicos, el moho y los ácaros del polvo, entre otros. Los signos comunes que puedes observar son:

  • Tos

  • Sibilancias

  • Estornudos

  • Secreción nasal u ocular

  • Respiración con la boca abierta

  • Falta de aliento y colapso en casos graves

Causas frecuentes de las alergias en gatos

Los tipos de alergias más comunes que pueden afectar a los gatos son:

1. Alergia a las pulgas

Tener pulgas puede ser algo inevitable para los gatos. Aunque tu gato no salga de casa, las pulgas pueden entrar a través de la ropa o de los animales que pasen por allí. La mayoría de los animales no tienen dificultades si tienen pulgas, pero algunos gatos se vuelven alérgicos a las picaduras de las pulgas y esto es otro tema.

La alergia a la picadura de pulga es uno de los problemas cutáneos más frecuentes en gatos. Este tipo de alergia está causado por una reacción a la saliva que se transfiere por la picadura de una pulga. Muchas veces, las pulgas pueden pasar desapercibidas por los propietarios o incluso por el veterinario durante un examen físico. Incluso pocas picaduras pueden provocar un picor intenso asociado a este tipo de alergia. Los signos clínicos pueden incluir picor, pérdida de pelo, enrojecimiento de la piel y costras, más frecuentes en la cabeza, el cuello y la parte baja de la espalda o la cola. Esta reacción intensa a una picadura ocasional hace que las alergias a las pulgas sean más difíciles de tratar que las pulgas que afectan a un gato no sensible.

2. Alergias ambientales - Atopia y dermatitis de contacto

Igual que las personas, los gatos también pueden tener reacciones alérgicas a elementos de su entorno. Entre ellas se encuentran la atopia y la dermatitis de contacto. La atopia o dermatitis atópica es una reacción a los alérgenos ambientales, como los árboles, la hierba, el moho y los ácaros del polvo. Debido a las alergias a las plantas, los gatos con atopia pueden tener brotes estacionales muy marcados, como los humanos con rinitis alérgica. Por otra parte, los ácaros del polvo y el moho pueden ser un problema durante todo el año.

La dermatitis de contacto es una reacción alérgica a un elemento con el que el gato entra en contacto, como los plásticos utilizados en los comederos y bebederos, los productos de limpieza y los detergentes.

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3. Alergias alimentarias

A diferencia de los brotes estacionales que se observan en algunos gatos atópicos, en los gatos con alergias alimentarias, el principal síntoma cutáneo es el picor constante y no estacional. Además, algunos gatos con alergias alimentarias también pueden tener problemas gastrointestinales, como vómitos, diarrea, pérdida de peso y disminución del apetito. Y para complicar más las cosas, ¡algunos gatos pueden tener solo síntomas intestinales y ningún síntoma cutáneo!

Los gatos pueden ser alérgicos a cualquier alimento, pero los causantes más comunes son el pollo, la ternera, el pescado y los productos lácteos. Las reacciones alérgicas a los alimentos son prácticamente siempre a las proteínas de los alimentos.

¿Cómo se diagnostican las alergias en los gatos?

Llegar al fondo de las alergias puede ser un camino largo y costoso, así que prepárate. En el caso de los signos cutáneos, hay muchos otros factores además de las alergias, y tu veterinario también tendrá que tenerlos en cuenta. Se trata de descartar o incluir ciertas cosas sistemáticamente. También es importante recordar que tu gato puede ser alérgico a varias cosas a la vez.

  1. Alergia a la picadura de pulga: Suele ser una de las alergias más fáciles de diagnosticar. La distribución de la pérdida de pelo y las costras es muy típica, y el veterinario también buscará suciedad de pulgas. Esto son heces de pulgas y están compuestas de sangre digerida. Las pulgas pasan la mayor parte del tiempo en la tapicería de la casa y no en tu gato, por lo que es posible que nunca las vea a menos que tenga una infestación grave. No obstante, buscar suciedad de pulgas es fácil de hacer en casa. Solo necesitas un peine de púas finas y un trozo de papel de cocina blanco. Peina el pelo de tu gato sobre el pañuelo. Si ves motas negras, humedécelas con agua. Si solo es suciedad provocada por rodar por el jardín, no pasará nada, pero si es suciedad de pulgas, el papel se volverá rojo.

  2. Alergias ambientales: La mayoría de los casos de atopia pueden diagnosticarse mediante pruebas cutáneas o, más comúnmente hoy en día, análisis de sangre. Las pruebas cutáneas consisten en extraer un trocito de pelo del costado del gato e inyectarle pequeñas cantidades de distintos alérgenos en forma de rejilla. Pasados 15-30 minutos, aparecerán puntos rojos e hinchados alrededor de todo aquello a lo que tu gato sea alérgico. Esta prueba es muy exacta. Los análisis de sangre son más fáciles, pero no tan fiables.

    Las alergias de contacto se descartarán cambiando los cuencos por otros de cerámica y utilizando detergentes diferentes durante un tiempo.

  3. Alergias alimentarias: La forma más fácil de diagnosticar o descartar una alergia alimentaria es con la llamada prueba de eliminación de alimentos. Consiste en dar a tu gato un alimento hidrolizado o novedoso. Una dieta novedosa es aquella que solo tiene fuentes de proteínas e hidratos de carbono que la mascota nunca ha comido antes y a las que, por tanto, no puede ser alérgica a ellos. Esto puede ser difícil porque con los años los gatos acaban probando muchos alimentos diferentes y también pueden estar comiendo en otros sitios. Una dieta hidrolizada es aquella en la que las proteínas se han roto en trocitos demasiado pequeños para que el sistema inmunitario del organismo las reconozca. En teoría, las dietas hidrolizadas pueden administrarse a cualquier animal con una reacción alimentaria adversa.

    En el caso de los síntomas cutáneos, el gato debe seguir una dieta de eliminación durante al menos 12 semanas. Los signos intestinales suelen resolverse mucho más rápido, en 2-4 semanas. Es esencial que mientras tu gato esté en una de estas pruebas no le des nada más de comer.

    Al final de la prueba, si los síntomas desaparecen, puedes decidir seguir con ese alimento. Algunos propietarios quieren cambiar las cosas, así que puedes probar a añadir distintos ingredientes de uno en uno para ver si provocan un brote. Por ejemplo, puedes probar con un poco de pollo cocido además de la dieta terapéutica durante una o dos semanas. El veterinario podrá orientarte.

Como hemos señalado antes, hay muchos otros factores que pueden causar signos cutáneos y, en ocasiones, pueden parecerse mucho a una alergia. Ten paciencia mientras tu veterinario hace su trabajo. Un enfoque metódico será mejor a largo plazo.

¿Cómo se tratan las alergias en los gatos?

En las primeras fases, el veterinario puede administrar un tratamiento para que el gato sintomático se sienta más cómodo y se reduzca el picor. También pueden necesitar antibióticos si se han autolesionado y las bacterias de la piel han penetrado y provocado una infección secundaria.

A largo plazo, una vez diagnosticado tu gato, los principales tipos de tratamientos y terapias son:

  1. Medicación. Puede ser:

    • Para romper el círculo de picor y rascado. Estos medicamentos incluyen esteroides y antihistamínicos.

    • Para reducir la reacción alérgica. Se trata de fármacos que actúan sobre el sistema inmunitario de tu gato para reducir la reacción exagerada al alérgeno.

    • Preventiva. Para los gatos alérgicos a la picadura de pulga, la medicación preventiva es esencial. Tu veterinario te aconsejará qué productos utilizar y con qué frecuencia. Respetar este programa y tratar también tu casa es primordial para el éxito.

    • De uso tópico. Puede que tu veterinario quiera utilizar champús medicinales o de uso tópico para eliminar los alérgenos o proporcionar alivio.

  2. Eliminar los alérgenos. La mejor forma de manejar las alergias ambientales es eliminar el alérgeno desencadenante del entorno. Utilizar máquinas purificadoras de aire, pasar la aspiradora con frecuencia y lavar la ropa de cama de tu gato y otros objetos domésticos que puedan atrapar alérgenos ayuda a reducir los alérgenos ambientales. También puede ser útil utilizar cuencos metálicos y lavarlos con frecuencia, así como utilizar productos de limpieza, detergentes y areneros sin perfume.

  3. Inmunoterapia. Se trata de un programa de desensibilización a medida para las alergias específicas de tu gato. Es posible que tu veterinario lo recomiende tras los análisis de piel o sangre. Consiste en inyectar cantidades crecientes de alérgenos a distintos intervalos. Empiezan siendo casi imperceptibles y aumentan muy gradualmente, normalmente a lo largo de un año, hasta que tu gato deja de reaccionar. No garantiza la curación, pero puede suponer una gran diferencia  muchos animales.

  4. Dieta. Como hemos mencionado, tras las pruebas de eliminación, puede que necesites alimentar a tu gato con una dieta terapéutica específica para evitar los alérgenos alimentarios. También es posible que puedas comprar varios alimentos y evitar determinados ingredientes. Para los gatos con atopia, seguir una dieta especial puede seguir siendo beneficioso. Muchas dietas para afecciones cutáneas tienen altos niveles de ácidos grasos omega. Pueden tener un efecto antiinflamatorio, pero también ayudan a mejorar el funcionamiento de la piel. Ahora que ya sabes que los gatos pueden tener alergias, debes prestar atención al picor excesivo, la irritación cutánea o el malestar gastrointestinal. Existen muchas opciones de tratamiento basadas en las causas subyacentes de la alergia, entre las que se incluyen medicamentos orales y tópicos, además de alimentos especiales. Gracias al plan de tratamiento establecido por tu veterinario, muchos gatos alérgicos pueden llevar una vida plena y feliz.

Preguntas frecuentes

  • ¿Cuáles son los primeros signos de alergia en los gatos?
    Los primeros signos de alergia en los gatos suelen ser un aseo excesivo, así como rascarse y mordisquear el pelo y la piel. También puedes notar irritación cutánea, enrojecimiento, costras o caída del pelo. Los problemas gastrointestinales, como los vómitos o la diarrea, también pueden ser signos, sobre todo en las alergias alimentarias.

  • ¿Los gatos domésticos pueden tener alergias?
    Sí. Los gatos pueden ser alérgicos a muchas sustancias domésticas, alimentos y elementos transportados por el aire, como el polen. Las pulgas también pueden entrar en casa en la ropa, por lo que los gatos de interior también pueden tener alergia a las pulgas.

  • ¿Cuál es el mejor alimento para gatos con alergias?
    Esto dependerá de la alergia. En el caso de las alergias alimentarias, tu gato puede necesitar una dieta hidrolizada. Algunas dietas terapéuticas ayudan a la salud general de la piel de los gatos atópicos. Consulta con el veterinario sobre la mejor solución para tu gato.

  • ¿Se pueden hacer análisis de sangre para detectar alergias alimentarias?
    Existen análisis de sangre para las alergias alimentarias, pero actualmente no son fiables. Es mejor que inviertas en una prueba de eliminación de alimentos.

Dr. Jessica Seid Dr. Jessica Seid

Jessica Seid es veterinaria de urgencias y ejerce en la zona de Nueva Inglaterra (Estados Unidos). Es licenciada por la Facultad de Veterinaria del Estado de Carolina del Norte y lleva más de una década en el sector. Cuando no está ayudando a los pacientes, le gusta pasar tiempo con su marido, su hija y su perro.

Revisado por el Dr. Hein Meyer (doctor en Medicina Veterinaria, doctorado, diploma ECVIM-CA) y la Dra. Emma Milne (graduada en Ciencias Veterinarias, miembro del Real Colegio de Veterinarios del Reino Unido).