Las molestias digestivas en perros son bastante comunes, y prácticamente todos los propietarios de mascotas se habrán enfrentado a algún tipo de trastorno digestivo con su perro, aunque solo sea de forma ocasional. Aunque muchos trastornos digestivos se curan solos, algunos pueden ser más graves, y es importante saber distinguirlos. En este artículo, veremos por qué es tan común que los perros tengan molestias en el estómago, cuáles pueden ser las causas, qué puedes hacer en casa y cuándo debes acudir al veterinario.

¿Qué son los trastornos digestivos en perros y por qué son tan comunes?

Para todos los animales —ya sean gatos, perros o incluso personas— la digestión de los alimentos y la absorción de los nutrientes son fundamentales para la salud y el bienestar general. El término «trastorno digestivo» hace referencia a cualquier problema que impida que la digestión se realice correctamente o que altere la velocidad a la que los alimentos recorren el tracto digestivo en cualquier dirección.

Los perros son especialmente propensos a sufrir problemas digestivos (porque se les da muy bien comerse cosas que no deberían). Los perros comen casi cualquier cosa, incluso vómito y caca, ya sea suya o de otros animales. Si a esto le sumas la comida que los perros pueden robar de las encimeras, los cubos de basura, las mesitas sin vigilancia y a los niños, entenderás por qué a veces les duele el estómago.

¿Cuáles son los signos de los problemas digestivos en perros?

En resumen, se trata básicamente de cualquier alteración en los hábitos de alimentación y en la producción de heces con forma y aspecto normales. Los síntomas más frecuentes son:

  • Vómitos
  • Diarrea: puede ir desde heces blandas hasta diarrea explosiva. Es posible que observes cambios de color extraños, sangre o moco, que se esfuerce al defecar, un aumento de la frecuencia y, tal vez, que se haga caca en casa.

Otros signos más sutiles son:

  • Pérdida de peso
  • Pérdida de apetito
  • Borborigmo: es ese sonido que se oye cuando «te gruñe el estómago». Puede deberse a cosas normales, como el hambre, pero también puede ser un síntoma de que los intestinos no están del todo bien
  • Letargo
  • Flatulencias o expulsar muchos gases

Causas comunes de los trastornos digestivos en perros

Hay muchas cosas que pueden provocar malestar estomacal en los perros, pero las más comunes son:

  • Indiscreción alimentaria. Se caracteriza por la ingesta de objetos inusuales, como basura, objetos extraños, comida o heces, y es, con diferencia, la causa más común de problemas digestivos agudos en perros. Como dijimos al principio, los perros se comen casi cualquier cosa, y no siempre les sienta bien.
  • Las reacciones adversas al alimento (RAA) son las alergias y las intolerancias.
  • Parásitos.
  • Infecciones bacterianas o víricas: algunas de ellas pueden ser mortales, así que mantén siempre al día las vacunas de tu perro.
  • Dilatación gástrica y vólvulo (también conocido como «hinchazón»).
  • Toxinas.
  • Pancreatitis.
  • Cuerpos extraños.

¡Cuidado con las fiestas!

Algunos de los momentos más peligrosos para tu perro son aquellos en los que estás de fiesta. Los cumpleaños y cualquier otra época festiva habitual, como Navidad o Semana Santa, pueden ser especialmente peligrosos. Esto se debe, en parte, a que en casa suele reinar el caos, por lo que es posible que tu perro esté menos vigilado de lo habitual, y, en parte, a que en esos momentos hay en casa algunos de los alimentos más peligrosos para los perros. Muchos alimentos para humanos son tóxicos para los perros, y algunos de los más comunes son:

  • Chocolate. Cuanto más oscuro es el chocolate, más peligroso es.
  • Cebolla y ajo.
  • Uvas y pasas.
  • Edulcorantes artificiales como el xilitol.
  • Alcohol.
  • Nueces de macadamia.
  • Aguacate.

Como puedes ver, muchos de nuestros platos típicos de estas fiestas son muy problemáticos. Intenta estar muy atento durante las fiestas y mantén estos alimentos lejos de tu perro. No pongas chocolate en el árbol, o colócalo en un lugar alto y fuera del alcance.

¿Cuándo llevar a tu perro al veterinario si tiene problemas estomacales?

Seguramente tú mismo has tenido molestias alguna vez y probablemente no has tenido que ir al médico. Lo mismo puede ocurrir con los casos leves de malestar estomacal en perros, sobre todo si han comido algo que no es tóxico, pero que simplemente no les sienta bien. Si tu perro está bastante activo y despierto, pero tiene vómitos y diarrea leves, probablemente puedas esperar un día o dos a ver si se le pasa. Si tienes cualquier duda, consulta con tu veterinario. También puedes pedirle al veterinario algún alimento de recuperación gastrointestinal fácil de digerir para darle a tu perro durante unos días y, si todo va bien, volver a introducir poco a poco su alimento habitual. No le quites la comida a menos que esté vomitando. La alimentación es muy importante para la recuperación intestinal.

Sin embargo, debes acudir al veterinario si se da alguna de las siguientes situaciones:

  • Tu perro lleva más de 24 horas vomitando.
  • Se muestra apático, deprimido o no quiere moverse.
  • Está deshidratado. Una buena forma de saberlo es hacer la siguiente prueba. Tira suavemente de la piel que cubre los hombros de tu perro hacia arriba y suéltala. Debería volver a su sitio enseguida. Si tarda en volver, tu perro está deshidratado. Si no vuelve, tu perro necesita urgentemente líquidos intravenosos y atención veterinaria.
  • Ves sangre en sus vómitos o en sus heces. Presta también atención a los vómitos que parezcan posos de café o a las heces oscuras o negras. Esto puede ser un síntoma de hemorragia intestinal.
  • Tu perro intenta vomitar, pero no puede. Esto puede ser un síntoma de torsión intestinal, lo cual constituye una urgencia quirúrgica.
  • Sabes que tu perro ha ingerido algún objeto extraño (que no sea comida) o algo tóxico.
  • Parece que tu perro tiene dolor; esto puede manifestarse en forma de encorvarse, gemir, mostrarse reacio a moverse o adoptar la «postura de rezo» sin motivo aparente.

¿Cómo se tratan los trastornos digestivos en perros?

Esto dependerá de la causa subyacente. Es posible que tu perro necesite medicación, como fármacos para proteger la mucosa gástrica, antiácidos, antieméticos (medicamentos para detener los vómitos), antiinflamatorios o tratamiento contra los parásitos. En algunos casos, es posible que tu veterinario tenga que hacer más pruebas, como análisis de sangre, pruebas de imagen o incluso biopsias. Pero una cosa está clara: la alimentación es muy importante para tratar los problemas estomacales de los perros. En muchos casos, lo mejor es cambiar la dieta y no hace falta tomar medicación a largo plazo.

En caso de problemas agudos, es probable que tu veterinario te recomiende el alimento de recuperación que mencionamos antes. Estos alimentos son muy fáciles de digerir, contienen proteínas y carbohidratos de alta calidad, además de ácidos grasos omega y antioxidantes añadidos. Además, son una buena fuente de fibra prebiótica que ayuda a alimentar a las bacterias buenas y a reponer microbios importantes en el microbioma intestinal. Puede que tu perro solo lo necesite durante unos días o unas semanas, hasta que su intestino se recupere por completo.

A algunos perros propensos a tener problemas estomacales les va bien con estos alimentos a largo plazo. Si tu perro tiene alguna reacción adversa al alimento, es posible que necesite una prueba de eliminación y un alimento terapéutico para alergias o intolerancias alimentarias. A algunos perros con problemas intestinales recurrentes les puede ir mejor con una dieta rica en fibra que contenga niveles mucho más altos de fibra prebiótica, para que sus heces se mantengan firmes y normales.

A veces, puede que tengas que probar varias opciones hasta que el sistema digestivo de tu perro vuelva a estar en plena forma, pero cuanto antes acudas al veterinario, mejor. Tu perro se recuperará más rápido y el daño intestinal será el mínimo posible. Las molestias digestivas son algo habitual para la mayoría de los mamíferos, incluidos los perros y los seres humanos, pero con una intervención rápida, una buena alimentación y un poco de cariño, en la mayoría de los casos desaparecerán en poco tiempo.

Preguntas frecuentes sobre problemas estomacales en perros

¿Qué causa los problemas estomacales en los perros?

La causa más común es que hayan comido algo que les ha sentado mal, como un cadáver u otro alimento sacado de la basura, o algo podrido. Otras causas son las intolerancias alimentarias, las intoxicaciones, los parásitos y las infecciones. Mantén siempre al día las vacunas de tu perro.

¿Pueden ser graves los problemas digestivos en los perros?

Sí. Los perros pueden deshidratarse y ponerse enfermos rápidamente si no se controla el vómito. El vómito, las intoxicaciones y las obstrucciones intestinales también son urgencias.

¿Qué alimentos son los mejores para los perros con estómagos sensibles?

Esto depende de la causa de la sensibilidad. Si tu perro tiene una reacción adversa al alimento, es posible que necesite una dieta con proteínas hidrolizadas o novedosas. Quizá solo necesite una dieta altamente digestible y de alta calidad para mantener sano el microbioma intestinal.

* Estudio alimentario multicéntrico sobre la influencia de la intervención dietética en perros que sufren trastornos gastrointestinales. Hill's Pet Nutrition, Inc. Pet Nutrition Centre, 2003.

Redactado por la Dra. Emma Milne BVSc (graduada en Ciencias Veterinarias, miembro del Real Colegio de Veterinarios del Reino Unido) y revisado por la Dra. Karen Shenoy (doctora en Medicina Veterinaria).

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