Mi perro está aletargado: causas y cómo ayudar

Publicado por
minutos de lectura

Si tu perro está aflojando el ritmo, está siempre cansado o se niega a jugar como antes, existe la posibilidad de que no sea una simple cuestión de pereza. Las mascotas que están aletargadas o muestran signos de intolerancia al ejercicio pueden estar padeciendo un trastorno subyacente importante. En particular, la causa puede ser una enfermedad grave, como una cardiopatía. Si tu perro está aletargado o simplemente menos activo de lo habitual, es importante que prestes atención a estas indicaciones. Sigue leyendo para descubrir por qué podría ser intolerante al ejercicio y qué deberías hacer al respecto.

Posibles causas del letargo

Brown dachshund with orange flying disc in mouth, running in park.

Es normal que algunos perros bajen un poco el ritmo después de una actividad intensa. Por ejemplo, es posible que tu perro quiera pasar uno o dos días durmiendo más de lo normal tras un largo día en el parque para perros o de una dura caminata. Sin embargo, el cansancio prolongado no debe pasarse por alto. La intolerancia al ejercicio es solo un signo de alarma de problemas importantes, como las cardiopatías, pero también podría ser indicio de muchos otros problemas, desde cuestiones leves, como dolor muscular, hasta enfermedades graves, como insuficiencia cardíaca congestiva. Vets Now enumera distintos motivos por los que tu perro puede estar aletargado:

  • infección o enfermedad, como parvovirus o tos de las perreras
  • problemas de corazón
  • problemas de hígado
  • diabetes o hipoglucemia
  • hipotiroidismo
  • parásitos
  • reacciones adversas farmacológicas
  • intoxicación o traumatismos


Wag!, una página web de servicio de paseo de perros y asesoría canina, añade que la intolerancia al ejercicio en combinación con otros síntomas —como la falta de apetito, la tos o los desmayos— también podría ser una señal de hipertensión pulmonar (aumento de la presión sanguínea en los pulmones) o de otras enfermedades cardiovasculares.

Signos de la intolerancia al ejercicio y del letargo en los perros

Suele ser bastante fácil saber si tu perro se siente flojo. Que duerma en exceso, tenga poca energía, le falte entusiasmo y reaccione con demora son signos evidentes de un perro con letargo, según Vetinfo. La intolerancia al ejercicio puede ser más difícil de detectar, especialmente si no paseas o juegas con tu perro con regularidad. En los casos más leves, advierte Wag!, es posible que tu mascota simplemente no quiera caminar hasta tan lejos o jugar tanto como de costumbre. La tos, jadeos fuertes o respiración fatigosa tras realizar actividad física también podrían ser señales de intolerancia al ejercicio. En casos extremos puede darse confusión, desorientación, deslices a la hora de hacer sus necesidades, un aumento en la temperatura corporal, tambaleos e incluso desplomes.

Qué debes hacer para ayudar

Si notas que tu perro está aletargado o no tolera su ritmo de ejercicio habitual, es importante no forzarlo para que corra. Presta atención a los indicios y permítele dejar de jugar o acorta el paseo si es necesario. Estate pendiente de él y de si muestra otros síntomas graves. Si notas otros comportamientos preocupantes, ponte en contacto con el veterinario enseguida. En caso de que tu perro no muestre ningún otro signo, dale un día o dos. Si el nivel de energía de tu cachorro no mejora o su estado empeora, ponte en contacto con el veterinario. Dicho esto, si muestra signos extremos (se desmaya o se desploma, por ejemplo), llévalo a un servicio de urgencias de inmediato.

El diagnóstico de tu perro

Older yellow lab lying in green grass.

Una vez en el veterinario, se le someterá a una exploración concienzuda. El veterinario probablemente buscará signos de cojera, lesiones o dolor, así como de posibles tumores. También le hará análisis de sangre y orina para comprobar la existencia de afecciones subyacentes. Es probable que también se le conecte a un electrocardiógrafo para comprobar la actividad eléctrica del corazón, y se le harán radiografías de tórax para examinarle el corazón y los pulmones. También es posible que el veterinario recomiende una ecografía, un TAC o una resonancia magnética para ayudar a diagnosticar la enfermedad de tu cachorro. Puedes ayudar a alcanzar el diagnóstico correcto proporcionándole al veterinario la lista de medicamentos que toma tu perro, detallándole su alimentación y estilo de vida y mencionando cualquier otro síntoma o cambio que hayas notado en tu cachorro.

Qué hay que hacer después del diagnóstico

El letargo y la intolerancia al ejercicio son signos de un problema, no una enfermedad en sí mismos. El tipo de cuidado que necesita tu perro dependerá de la enfermedad que se le diagnostique. En función de la evaluación del veterinario, tu mascota podría recuperarse y retomar su ritmo de actividad anterior. Sin embargo, las cardiopatías en los perros, así como otras enfermedades progresivas, pueden requerir cambios en su nivel de ejercicio y actividad para el resto de su vida. Habla con tu veterinario sobre la enfermedad de tu cachorro y cuánta actividad física puede realizar de forma segura.

Alternativas al ejercicio

Si tu perro tiene limitada la actividad y el ejercicio intensos, controlar su peso puede ser un problema. Dado que el exceso de peso puede agravar algunas dolencias, se trata de un problema que hay que abordar. En función del diagnóstico y tratamiento de tu cachorro, el veterinario puede prescribirle un plan de comidas especial adecuado para su enfermedad. De lo contrario, habla con el veterinario para darle un alimento para perros para el control del peso que pueda ayudarle a evitar el exceso de peso ante la falta de ejercicio. Asegurarte de que tu perro tome un alimento para perros adecuado para su edad también puede ayudar a controlar su peso. Una nutrición adecuada es fundamental. Que tu perro no esté recibiendo los nutrientes adecuados que necesita para mantener alto su nivel de energía podría contribuir al letargo. Asegúrate de hablar con el veterinario sobre recomendaciones alimentarias generales aunque no necesite un alimento para perros específico para una enfermedad.

Consideraciones sobre la edad

Por supuesto, es normal que los perros bajen un poco el ritmo a medida que envejecen. Problemas articulares, ganancia de peso y simplemente un mayor cansancio con la edad son factores que podrían hacer que un perro mayor esté menos activo. Pero los perros mayores también son más propensos a los tipos de enfermedades que causan letargo e intolerancia al ejercicio; independientemente de su edad, si está visiblemente más cansado de lo habitual, es importante no atribuirlo al simple hecho de ser mayor. Estos posibles signos de alarma nunca deben pasarse por alto.

El nivel de actividad de un perro puede ser un potente indicador de su salud. Por eso, como propietario de mascota, es importante prestar especial atención a lo que es normal para tu mascota, a fin de que puedas darte cuenta de cuándo no está actuando tal como es. Si no estás acostumbrado a jugar con tu perro o a pasearlo, o no lo haces de forma rutinaria, empieza ya para que puedas familiarizarte con su nivel de actividad normal. Si actúas con rapidez cuando tu perro está aletargado puedes ayudar a detectar una enfermedad grave en sus fases iniciales y mejorar las posibilidades de que tu mascota siga llevando una vida sana y feliz.

Contributor Bio

Jean Marie Bauhaus

Jean Marie Bauhaus

 

Jean Marie Bauhaus es una escritora y editora de ficción autónoma que vive en Tulsa, Oklahoma (EE.UU.). Suele escribir sobre las mascotas y su salud en su despacho, donde cuenta con la ayuda de un puñado de amigos peludos.

 

Artículos relacionados

Productos Relacionados