¿Por qué odian los perros los baños? (consejos para bañar a un perro asustado)

Publicado por Jean Marie Bauhaus
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Puede que a tu perro le encante chapotear en los charcos, pero cuando llega la hora del baño, esconde la cola y se pone a cubierto. ¿Por qué los perros odian tanto los baños? ¿Qué es lo que hace que nuestros perros se sientan temblorosos y gimoteen cuando los limpiamos si no es el agua? Descubre los motivos que podrían estar haciendo que tu perro tenga tanto miedo a bañarse y cómo lavar a un perro que odia los baños.

¿Por qué los perros odian los baños?

Aunque es cierto que no todos los perros disfrutan jugando en el agua, esto no implica necesariamente que a tu perro no le guste bañarse. Incluso algunas razas tradicionalmente asociadas con el gusto por el agua, como el labrador retriever, suelen ser reacias a la hora del baño. Entonces, si no es por el agua, ¿por qué los perros odian los baños? Hay varios factores que pueden explicar los motivos por los que tu perro odia acercarse a la bañera o al lavabo.

Un corgi, en mitad de un baño

Asociación con situaciones negativas

Al igual que nosotros, los perros pueden experimentar miedo, especialmente cuando se encuentran ante una situación negativa o estresante que ellos consideran que pone en riesgo su bienestar, explica Experto Animal. Cualquier experiencia negativa relacionada con el baño, ya sea quemarse con el agua caliente, resbalarse y caerse en la bañera, que le entre agua por la nariz o sufrir picor en los ojos por el champú, puede traumatizar a nuestro perro y hacerle desarrollar temor a los baños. Además, las experiencias negativas asociadas con otras actividades de aseo, como el dolor ocasionado por un corte de uñas erróneo o por la limpieza de las orejas, también pueden crear malas asociaciones con bañarse si se producen en el mismo entorno.

Pérdida del control

Cuando tu perro nada en el mar o chapotea en un charco, es una actividad divertida en la que decide participar por sí mismo. Los baños, por el contrario, suelen ser una actividad forzada para ellos, en la que se ven obligados a ser manipulados y a que se les mueva el cuerpo de un modo que no les gusta. Al no poder elegir, nuestro perro siente que no tiene el control sobre lo que ocurre, lo que podría dar lugar a una situación molesta para él.

Miedo a lo desconocido

En el caso de los perros que se bañan por primera vez o que no suelen bañarse con mucha frecuencia, es posible que se sientan asustados ante esta experiencia desconocida, en la que serán sumergidos en una bañera y enjabonados con champú. Esta experiencia, a su vez, puede crear asociaciones negativas que les hagan temer futuros baños.

Un momento que puede resultar estresante

A veces, los perros no son los únicos que odian la hora del baño. Los perros suelen captar las señales emocionales de sus propietarios. De hecho, algunos estudios han demostrado que los perros con propietarios más asustadizos pueden pensar que el mundo es más peligroso y, por tanto, pueden estar más a la defensiva y ser menos capaces que otros perros de hacer frente a situaciones de tensión. Gritarle a nuestro perro, manipularlo bruscamente y meterle prisa a la hora del baño son acciones que podrían hacer que nuestra mascota desarrolle un gran temor por esta situación. También es posible que manipules y trates a tu perro de la mejor forma, pero que siga sintiendo tu frustración, lo que sería suficiente para hacer que sienta temor a futuros baños.

¿Es necesario bañar a nuestro perro?

¿Es cierto que hay que bañarlo de forma regular? Depende. Gran parte de las razones para bañar a nuestro perro residen en facilitar la convivencia con ellos. Es comprensible que no queramos que deje manchas de barro por todas partes y que no disfrutemos abrazándolo si huele realmente mal. Los perros de razas de pelo corto con piel sana no requieren ningún tipo de baño, por lo que no es necesario bañarlos con regularidad a menos que tiendan a ensuciarse mucho. En la mayoría de los casos, basta con limpiarlos con toallitas para mascotas. Sin embargo, si tu perro pertenece a una raza con arrugas (carlino o shar pei), también deberías limpiarle los pliegues de la piel regularmente.

Por otro lado, las razas de pelo largo y rizado necesitan champú y acondicionador regularmente para evitar que su pelo se apelmace y se vuelva difícil de cuidar, aunque el cepillado diario también puede ayudar. Las razas sin pelo, como el xoloescuincle, necesitan baños regulares para evitar que su piel se reseque. Por otro lado, los perros de piel grasa, como el cocker spaniel, también necesitan baños frecuentes para evitar la acumulación de grasa.

¿Cómo podemos bañar a un perro que odia los baños?

Si tu perro tiene un tipo de piel o pelo que lo necesite, lo mejor que puedes hacer es volver a acostumbrarlo a disfrutar de los baños o, al menos, a no tenerles miedo. Esto implica sustituir las asociaciones negativas por las positivas, además de tiempo y paciencia. El grado de exigencia dependerá de si tu perro tiene pánico a los baños, si le da pereza tener que tomarlos o si se encuentra en un punto intermedio.

1. Mantén la calma

En primer lugar, asegúrate de proyectar una actitud positiva a la hora de bañar a tu perro. Si sientes agobio, estrés o frustración en el momento en el que vas a bañar a tu perro, te recomendamos que esperes hasta sentirte mejor, lo que ayudará a tu perro a sentirse más tranquilo.

2. Crea asociaciones positivas

Un precioso perro con una toalla rosa y un patito de goma, preparado para el baño

Como recomienda Mis Animales, el secreto para que nuestro perro disfrute del baño se encuentra en hacerlo progresivamente, enseñándole a asociar el baño con premios, mimos y cosas que le gusten. No intentes darle un baño a la primera, dale tiempo para que desarrolle conexiones positivas con el baño y la bañera. Puedes colocar su comedero en el cuarto de baño, al lado de la bañera, dejando un rastro de premios hasta él para transformar su miedo en expectativas positivas. Cuando tu perro esté preparado, coloca el comedero en la bañera sobre una alfombrilla antideslizante. Si el perro es lo suficientemente grande, puedes esperar a que entre en la bañera por su cuenta, lo que reforzará su sensación de control y de poder elegir.

Cuando haya conseguido meterse en la bañera sin miedo, retira el comedero y activa el agua poco a poco. Puedes darle juguetes para que se entretenga en la bañera, además de premios. Algunos expertos recomiendan untar mantequilla de cacahuete sin xilitol en los laterales de la bañera para que nuestros amigos perrunos puedan lamerla mientras corre el agua. Cuando tu perro sea capaz de tolerar el sonido que hace el agua y se moje las patas, prueba a salpicarle un poco de agua de forma superficial, como si estuvieses jugando. Avanza progresivamente hasta llegar a mojarlo por completo y enjabonarlo, reforzando la situación mediante elogios y palabras positivas y tranquilizadoras. Si tu perro comienza a agitarse durante algún paso será la hora de desistir: vuelve a intentarlo al día siguiente.

3. Evita las asociaciones negativas

Toma algunas consideraciones para que tu perro se sienta seguro durante el baño. Coloca una alfombrilla o cualquier otro elemento antideslizante en el fondo de la bañera para evitar que se resbale y plantéate utilizar también un arnés para baño como los de los peluqueros profesionales para que se sienta más seguro. No olvides tratar a tu perro con un extra de cuidado. Es importante que compruebes la temperatura del agua para que no esté ni muy caliente ni muy fría. Evita rociarles o echarles agua directamente en la cara, utiliza una toallita para esta y otras zonas sensibles. Y deja para otro día otras actividades de la rutina de aseo, como el corte de uñas y el cepillado de dientes.

Aunque existen múltiples posibilidades para responder a los motivos por los que los perros odian los baños, las soluciones son las mismas independientemente de lo que desencadene el rechazo de la mascota. Con mucha paciencia, delicadeza y cuidado, puedes cambiar la actitud de tu perro hacia el baño y hacer que se convierta en algo más agradable y menos estresante para ambos.

Información acerca de la colaboradora

Jean Marie Bauhaus

Jean Marie Bauhaus

Jean Marie Bauhaus es una amante de las mascotas y escribe como autónoma sobre este tema en AKC.org, Care.com y Daily Puppy, entre otros. También es una novelista que reside en los montes Ozarks con su marido y sus amigos de cuatro patas, donde disfruta viendo a los ciervos, los pavos salvajes y las vacas extraviadas pasearse por su patio trasero mientras se toma el café de la mañana.

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